JAM POÉTICO

Encuentro de música y poesía, organizado por el canal de fomento de lectura, escritura y oralidad del Parque Biblioteca Pbro. José Luis Arriyave-San Javier  

Quizá a muchas personas en Medellín les parezca ajeno participar de un jam poético, incluso, puede ser que nunca hayan escuchado este concepto, mucho menos, deben saber de qué se trata y es entendible porque, entre tantas prácticas adoptadas y adaptadas de otros lugares, esta aún no ha generado la resonancia y oficialidad que se ha dado con las demás, y digo ‘aún’ porque nunca se sabe bien qué pueda suceder… Pero, a todas estas, ¿qué es un jam poético?

Empecemos por ahí, por su definición y posible origen. Básicamente se trata de un evento social, aunque más comunitario que social por su difusión moderada, con elementos de la informalidad y el impulso creativo del momento, cuyo propósito es el de convocar, de manera muy orgánica y espontánea, la participación de poetas, músicos, actores, cuenteros y, en últimas, a quien se sienta cómodo de dejarse llevar por la dinámica; es un encuentro cultural que permite, desde la colectividad, fusionar las artes, sobre todo la poesía y la música, a partir de la improvisación y la reverberación instantánea de las distintas expresiones artísticas que  se entrelazan en un solo ritmo.

Ahora bien, el surgimiento de este bello encuentro artístico no es muy claro, algunos lo sitúan en Latinoamérica, específicamente en Venezuela por allá en el año 2011, liderado por la poeta Keila Vall De La Ville; sin embargo, otras versiones remontan su nacimiento a la época en que se realizaban las jam session (sesión improvisada), relacionadas con el jazz y su producción a partir de la improvisación. De cualquier modo, la fecha exacta no guarda demasiada importancia, al menos no más que el de ser un fenómeno cultural que, poco a poco, se gestó desde el deseo humano de comunicar, crear y expresar el mundo interior y exterior mediante el arte. Y bueno, después de este preámbulo, ya con un poco más de luces sobre este asunto, se preguntarán ¿por qué hablar del jam poético?, más aún si se supone que en esta ciudad las tendencias y consumos culturales parece que apuntan a otras direcciones, lo que en sí no es negativo en lo absoluto, solo que a ratos parece que olvidamos los movimientos e iniciativas que se gestan cuando se comparte el tintico en la tienda de la esquina, en el convite de la cuadra, con la tertulia en la acción comunal, desde los encuentros juveniles en el parque, la panadería y las bibliotecas, de ese tejido humano que empieza en los espacios de colectividad,  donde convergen  las ideas, el pensamiento, los valores, el arte y tantas otras cosas inherentes al espíritu creativo; por esto se vuelve necesario hablar de estos espacios, para visibilizarlos y reconocerlos mediante la palabra, para darles vida y presencia, porque promueven la voz de la comunidad.

Pero ojo aquí, para que no se malinterprete, no se trata de un juicio ni de señalar, más bien es un deseo por resaltar y reconocer una de esas iniciativas que afloró en medio de la cotidianidad, que poco a poco se ha nutrido con la presencia y participación de quienes habitan el Parque Biblioteca San Javier, de quienes disfrutan de la música, la lectura, la escritura y la oralidad. Y he aquí la necesidad de contextualizar y decir todo lo anterior, porque se trata del Jam Poético realizado anualmente en la biblioteca, una propuesta que se concreta en medio de la conversación casual y el interés por ofrecer un formato diferente, uno que permitiera la libre participación de los usuarios de las actividades del canal de Fomento de Lectura, Escritura y Oralidad, pero también del que deseara sumarse in situ a la iniciativa. Este jam tuvo su debut en agosto del año 2023, se propuso como un encuentro de micrófono abierto para el público y se ejecutó en el ágora de la biblioteca, con música en vivo para amenizar las lecturas, una ambientación floral y bibliográfica, algunos invitados especiales, varias dinámicas de integración y el remate con un rico canelazo, invitando principalmente a los Clubes de lectura del Parque Biblioteca Pbro. José Luis Arroyave San Javier.

Esta fue la prueba piloto, el intento de algo diferente a lo acostumbrado, afortunadamente fue bien recibida, surtió el efecto esperado: convocar y unir a la comunidad en torno al arte y la cultura motivando su participación. Con este resultado positivo quedó implantada la iniciativa, la intención de replicar el encuentro el siguiente año, sobre todo, porque se encontró potencial identitario en esta integración donde las personas tienen la oportunidad de dar a conocer su producción literaria, recitar su poesía, cantar su música y expresar desde el arte las ideas que los habitan.

A la fecha, el Jam Poético se ha celebrado en tres ocasiones, es decir, lleva tres años consecutivos realizándose con éxito, dónde han participado procesos de otras unidades como Abuelos Cuenta Cuentos, integrantes de clubes de lectura y talleres de escritura, artistas, poetas locales de la comuna 13 y la ciudad de Medellín, que se han sumado con intervenciones artísticas y declamación de poesía, haciendo de este espacio una juntanza colectiva para intercambiar la palabra y abrir brecha en el arte y la cultura.

Un pequeño recuento:

En el 2023, acompañaron el espacio artistas como David Joes de la comuna 1, escritores de la zona nororiental de Medellín, y la lectura en voz alta de poemas escritos por los usuarios .

En el 2024, participaron artistas como la rapera Wayra de la comuna 13, Abuelos cuenta cuentos, el artista plástico Diego Echeverry acompañando con una intervención musical junto a la gestora de lectura y el homenaje a don Jorge Echavarría, integrante de los clubes de lectura y escritura de la unidad de información.

En el 2025, el Jam Poético tuvo una temática “Sonidos populares” donde contó con la participación de clubes de lectura de la ciudad de Medellín, usuarios del taller de esritura y la Teatrología de Silvio Rodríguez quién compartió la poesía por medio de música social latinoamericana.

Sí, todavía es una propuesta joven en proceso de consolidación y fortalecimiento, pero cuenta con todo el potencial de crecer, mantenerse y ser adoptada por quienes lo hacen posible, desde los funcionarios de la biblioteca hasta los usuarios que se sienten escuchados e incluidos en esta acción participativa que se erige a partir de manos que sostienen otras manos, que emerge desde la intención y la espontaneidad.

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