Carta abierta a un futuro participante del Taller de escritura Garabateando

Estimado lector:

Me dirijo a usted, que se ha interesado por entrar en una ventana virtual de la página de Bibliotecasmedellin.gov.co. Me surge la pregunta de si lo habrá hecho con el dedo índice, a través de un mouse; o por medio del pulgar, desde un celular. Puede parecer un asunto menor, pero quizá no lo sea. Lo importante del asunto es que ya está acá, discurriendo por este artículo sobre un taller de escritura creativa. Ya sea porque le interese escribir y quiere recibir orientación al respecto, o porque le gustaría que alguien más lo lea y comente sus escritos, o porque tenga preguntas sobre cómo publicar. El algoritmo lo puso en nuestro camino para que usted se entere de que todos los jueves, en la Biblioteca Pública El Poblado, el ambiente se presenta como las páginas de un libro que está por escribirse. Cuando van dando las cuatro de la tarde y el sol ya comienza a caer van llegando personas que, como usted, están interesadas en el oficio de escribir.

El café humea sobre la mesa. Cada uno llega con su libreta o con el cuaderno en el que captura el mundo a través de palabras. El primer momento inicia con el tema que vamos a tratar. Estos nos servirán de detonante para alimentar la imaginación y el trabajo. Alguien decía que la musa debería encontrarnos trabajando. La inspiración por sí sola no funciona, como usted bien debe saber. Revisamos obras escritas por autores consagrados para intentar descifrar los engranajes de su estética. Exploramos tipos de narradores, estilos y tópicos, y proponemos ejercicios de escritura. 

Consideramos que la teoría es muy importante, pero no lo único. Promovemos ver la realidad con los ojos del asombro y brindamos herramientas para rasgar esa realidad a través de la literatura. Para ello salimos a recorrer algunos lugares de la ciudad. Entendemos a la ciudad como un personaje, una fuente valiosa de inspiración. Hemos ido al centro de Medellín; allí vimos la placa conmemorativa del nacimiento de Atanasio Girardot en una farmacia junto a los pañales de la incontinencia; conocimos el primer rascacielos construido en Medellín, y pensamos en el alboroto que pudo haber causado la magnitud de seis pisos de alto que hoy parece nada comparado con el Coltejer y el Cafetero; Juniniamos y fue como si el pasado comenzara a cobrar vida.

Como también nos debemos al territorio que habita nuestra biblioteca, nos hemos interesado también por caminar por esta comuna 14, nombrada El Poblado, que tanto pasado esconde. El punto de encuentro fue allí en la estatua del Parque de El Poblado. Aquel monumento es un homenaje a la fundación del Poblado de San Lorenzo, que muchos confunden con la historia fundacional de la ciudad. Aclaramos que lo que sucedió en 1616 fue la creación de un resguardo indígena por parte del oidor, Francisco Herrera Campuzano, para que no lastimaran a los indígenas y de paso aprovechar para cobrarles impuestos. Nos imaginamos las fincas que ahora son urbanizaciones o centros comerciales.

Algo que se me olvidaba contarle… Desde el 2019, el Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín recoge los mejores textos que son producto de los talleres de escritura y los publica, ya sea virtual, impreso o de ambas maneras. Este incentivo gusta mucho entre los participantes que sienten mucho orgullo de verse publicados. Lo más importante que debería decirle, que es lo que respondo cuando me preguntan qué deben traer, es: La única condición para asistir es tener el corazón puro y dispuesto. Si le gusta el proceso, a nosotros nos agradará acompañarlo en los caminos que haya decidido emprender por medio de la palabra escrita. Después de hacerlo ya no nos referiremos a usted como «Estimado lector», sino que comenzaremos a llamarlo, «Estimado escritor».

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