De Altavista a “Narraterra”

 La gran aventura del Club de Lectura Infantil Abracadabra en el 5.º Encuentro de Clubes Infantiles de Lectura 2026

Los niños y niñas del Club de Lectura Infantil Abracadabra vivieron una experiencia inolvidable en el 5.º Encuentro de Clubes Infantiles de Lectura del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín, un viaje donde la imaginación, la amistad y el descubrimiento se encontraron en un mismo territorio: “Narraterra”.

Hay experiencias que permanecen en la memoria mucho después de que terminan. No porque estén hechas de grandes hazañas, sino porque logran tocar el corazón de quienes las viven. Así ocurrió con los niños y niñas del Club de Lectura Infantil Abracadabra de la Biblioteca Pública Altavista, quienes tuvieron la oportunidad de participar en el 5º Encuentro de Clubes Infantiles de Lectura 2026, una celebración que reunió a lectores de las Bibliotecas del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín alrededor de una misma pasión: el poder transformador de las historias.

El encuentro, realizado en el Parque Biblioteca José Horacio Betancur de San Antonio de Prado, invitó a los participantes a adentrarse en “Narraterra”, un territorio simbólico donde la imaginación fue el idioma común y donde cada actividad se convirtió en una puerta abierta hacia nuevas posibilidades de encuentro, aprendizaje y diversión.

Para los integrantes de Abracadabra, el viaje comenzó mucho antes de llegar al lugar del evento. La expectativa de conocer otros niños, visitar una biblioteca diferente y participar en una experiencia de ciudad generó entusiasmo desde los días previos. Muchos imaginaban cómo sería encontrarse con lectores de otros barrios, qué historias escucharían y qué aventuras les esperaban en ese nuevo escenario construido especialmente para ellos.

Al llegar, la emoción se hizo evidente. Cada rincón de “Narraterra” parecía estar diseñado para despertar la curiosidad y el asombro. Los niños recorrieron espacios llenos de color, creatividad y propuestas que los invitaban a jugar, imaginar, conversar y descubrir. Poco a poco, la timidez inicial fue dando paso a las sonrisas, a las preguntas espontáneas y a las ganas de compartir con otros participantes que, aunque venían de lugares distintos de la ciudad, tenían algo en común: el amor por las historias.

Uno de los aspectos más significativos de la jornada fue la posibilidad de encontrarse con otros clubes de lectura infantiles. En un mundo donde muchas veces las experiencias de los niños están limitadas a sus entornos más cercanos, espacios como este permiten ampliar horizontes y reconocer que existen muchas formas de leer, imaginar y habitar la ciudad.

Durante el encuentro, los niños de Abracadabra compartieron conversaciones, juegos, actividades artísticas y experiencias literarias con participantes de diferentes territorios. Descubrieron nuevas maneras de acercarse a los libros, escucharon ideas distintas a las propias y comprendieron que la lectura también puede ser una experiencia profundamente colectiva.

Más allá de los cuentos y las actividades, “Narraterra” se convirtió en un escenario para fortalecer habilidades sociales, construir confianza y fomentar la convivencia. Cada saludo, cada juego compartido y cada historia intercambiada ayudó a crear puentes entre niños que apenas unas horas antes eran desconocidos.

La experiencia también permitió a los participantes reconocer las bibliotecas como espacios vivos, dinámicos y llenos de posibilidades. Para muchos de los niños de Altavista, visitar otra biblioteca fue una oportunidad para descubrir que estos lugares son mucho más que sitios donde se guardan libros. Son escenarios de encuentro, aprendizaje, creación y participación ciudadana.

En cada actividad, la literatura apareció como un vehículo para la exploración y el descubrimiento. Los relatos escuchados, los personajes encontrados en el camino y las propuestas creativas desarrolladas durante la jornada permitieron que los niños ejercitaran su imaginación y fortalecieran su capacidad de asombro. En “Narraterra”, las historias dejaron de estar únicamente en las páginas para cobrar vida a través de las experiencias compartidas.

La alegría fue una constante durante toda la jornada. Se reflejaba en las risas que acompañaban cada actividad, en las carreras entre estaciones, en las conversaciones que surgían de manera espontánea y en el entusiasmo con el que los participantes se involucraban en cada propuesta. Era evidente que estaban viviendo algo especial: una experiencia construida desde el juego, la lectura y la posibilidad de sentirse parte de una comunidad más amplia.

Para el Club de Lectura Infantil Abracadabra, este encuentro representó además el reconocimiento de un proceso que se ha venido construyendo sesión tras sesión en la Unidad de Información Altavista. Allí, a través de cuentos, conversaciones, dinámicas creativas y experiencias de mediación lectora, los niños han aprendido que leer no consiste únicamente en decodificar palabras, sino en descubrir mundos, expresar emociones, desarrollar la imaginación y construir relaciones significativas con otras personas.

Participar en un evento de ciudad les permitió comprender que hacen parte de una gran red de lectores infantiles que crece y se fortalece en cada biblioteca del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín. Les permitió sentirse protagonistas de una experiencia colectiva y reconocer que sus voces, sus ideas y sus formas de interpretar las historias tienen un lugar importante dentro de la comunidad lectora de Medellín.

Quizás uno de los aprendizajes más valiosos que dejó “Narraterra” fue la certeza de que las historias tienen el poder de unir personas. Allí no importaban los barrios de procedencia, las edades o las experiencias previas. Lo que verdaderamente importaba era la capacidad de compartir, escuchar, imaginar y construir juntos nuevos relatos.

Al finalizar la jornada, los niños regresaron a Altavista con mucho más que recuerdos. Volvieron con nuevas amistades, nuevas preguntas, nuevas historias favoritas y, sobre todo, con el entusiasmo renovado de seguir explorando el universo de la lectura. Cada uno se llevó consigo una experiencia única, construida a partir de encuentros, descubrimientos y momentos que difícilmente olvidarán.

El 5.º Encuentro de Clubes Infantiles de Lectura fue una muestra del enorme valor que tienen estos espacios para la formación de lectores, el fortalecimiento de la participación infantil y la construcción de comunidades más sensibles, creativas y solidarias. A través de iniciativas como esta, el Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín continúa demostrando que la lectura es una herramienta capaz de transformar vidas, generar conexiones y abrir caminos hacia nuevas formas de habitar el mundo.

Para los niños y niñas de Abracadabra, “Narraterra” no fue solamente un lugar dentro de una programación especial. Fue un territorio de descubrimientos, un espacio donde la imaginación encontró compañía y donde cada historia compartida se convirtió en una nueva oportunidad para aprender, crecer y soñar.

Porque cuando los niños leen juntos, juegan juntos e imaginan juntos, no solo construyen recuerdos: construyen comunidad. Y en “Narraterra”, los pequeños lectores de Altavista demostraron que las mejores aventuras comienzan cuando una historia se comparte con otros.

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