Minutos antes de que caiga la tarde y el rumor de los carros y motos en la calle 80 anuncien la llegada de la hora pico en la ciudad, en el Parque Biblioteca Tomás Carrasquilla, La Quintana, empieza a su vez una coreografía de tazas, termos y cafeteras que indican que dentro de pocos minutos iniciará el club de lectura.
Esto pasa puntual, todos los viernes antes de las 4:00 p.m., cuando los asistentes habituales al Club de Lectura Entre lecturas y café -esos que vienen sin falta desde hace ocho años cuando la actividad abrió sus puertas en La Quintana- empiezan a llegar a las instalaciones de la biblioteca, con sus libros en las manos, algunos tratando de desatrasarse de la lectura mientras llega la hora, otros adelantándose a la conversación del libro, por ejemplo, al conectar temas de la historia que leyeron con los sucesos del día a día, de su cotidianidad, o discusiones políticas y culturales con la opinión de algún personaje del libro, todo esto mientras el olor a café invade los espacios de la biblioteca como si de un augurio se tratase.
Si bien todos los clubes de lectura se parecen en su estructura, siempre habrá un elemento sencillo pero fundamental que los diferencie: ese libro o texto o fragmento
que estén leyendo en común. Parece una obviedad, pero en esa simple razón, a la vez, está su fortaleza: para que un club de lectura funcione solo necesitas un lugar, un público y muchas ganas de leer y compartir lo leído. Esto es lo que se trata de hacer todos los viernes, a las 4:00 p.m., en el Club de lectura Entre lecturas y café: socializar lo leído y aprender cómo otros leen el mismo libro, pero sienten y entienden cosas distintas; y esto se logra siendo respetuosos con la diversidad de puntos de vista, en el dialogar con las diferencias del otro, en la apertura a descubrir nuevas ideas y extender la red de aprendizajes que un libro leído por alguien más nos deja.
En el Club de lectura Entre lecturas y Café tratamos de aplicar estas sencillas premisas: lecturas que nos interpelen y que nos desafíen a mirar la realidad con otros ojos, que abran nuevas posibilidades de conversación, pero que no significa, necesariamente, estar siempre de acuerdo (siempre desde el respeto y la curiosidad). Sea que leamos sobre la realidad política de República Dominicana en el siglo XX (La fiesta del chivo, Mario Vargas Llosa); sobre las heridas de la violencia y el amor maternal (Esta herida de peces, Lorena Salazar Masso); sobre territorios imaginados y dramas colectivos (El hostigante verano de los dioses, Fanny Buitrago); o sobre la alienación de un hombre ante su realidad (El extranjero, de Albert Camus), cada una de estas lecturas aportan un puñado de ideas e imaginan mundos diversos (a veces en clara confrontación con nuestras opiniones, pero que nunca nos dejan indiferentes) y que de una u otra manera que nos ayudan a desarrollar la imaginación como un músculo propio, a ensanchar los límites propios de la vida con esas historias que nos transportan al pasado, nos interpelan desde el presente y nos describen futuros posibles.
A continuación, dejamos un listado de algunas de las obras que se leyeron en 2025 en el Club de lectura Entre lecturas y café:
- Malas posturas/ Lina María Parra Ochoa
- El extranjero/ Albert Camus
- La fiesta del chivo/ Mario Vargas Llosa
- Esta herida llena de peces/ Lorena Salazar Masso
- El hostigante verano de los dioses/ Fanny Buitrago
- Ficciones/ Jorge Luis Borges
- El ruido de las cosas al caer/ Juan Gabriel Vásquez
- El cementerio de Praga, Umberto Eco.