Hay un lugar en Medellín que suena a magia: La Casa Encantada, ubicada en la comuna 4, Aranjuez, donde la Corporación Artística Arlequín y los Juglares les dan vida a miles de personajes e historias mediante el teatro. Es allí donde nace el proyecto Con mi cuerpo LEO el territorio, una fusión entre el teatro con el fomento de la lectura, la escritura y la oralidad, entendidas como una herramienta que “transversaliza” su territorio.

“El territorio no es solo un espacio físico. Es tu cuerpo, tu casa, tu escuela”, explica Jeimy Guerra, coordinadora de este proyecto ganador de estímulos de la convocatoria LEO 2018.

 

El cuerpo

El cuerpo es el primer territorio que habitamos, la conexión de la mente con nuestro actuar. El cuerpo nos permite movernos, expresarnos: vivir. El cuerpo es ese espacio vital donde nos reconocemos como individuos únicos, y con el que enviamos mensajes y los recibimos, mediante nuestros sentidos. El cuerpo es lenguaje. Bajo esta premisa, Jeimy y sus compañeros, un grupo de profesionales que también son parte de la Corporación, trabajaron con los niños que cada sábado asistían a los talleres, recorridos y actividades; y los acompañaron en este proceso de reconocimiento del ser, los espacios y el arte.

El territorio

 Existen muchos imaginarios alrededor del lugar en el que vivimos, de la ciudad que habitamos, pero que no conocemos en su totalidad. Con tres recorridos, Jeimy y sus alumnos conocieron a Medellín, eliminaron fronteras y rompieron esquemas. Moravia, Aranjuez y Carabobo fueron los tres puntos elegidos para caminar y permitirles a los niños explorar su entorno, esto con el fin de eliminar prejuicios frente a ciertas zonas que han sido estigmatizadas, como Moravia. Muchos de los niños creían que iban a llegar a un basurero “literalmente” y se sorprendieron cuando descubrieron que era un barrio donde había gente amable, niños jugando en las calles, perritos y gaticos en los balcones de las casas. Un barrio como el de ellos, con personas como ellos. Es entonces cuando el territorio se convierte en ese escenario donde los niños son como turistas en su propia ciudad; observadores y protagonistas de sus dinámicas. Estos recorridos fueron también una manera divertida y atípica de conocer y reconocer su realidad.

El ejercicio de leer

¿Cómo leo con mi cuerpo? Moviéndome. Leer el territorio es conocerlo y apropiarse de sus espacios. Como hicieron estos chicos con las puestas en escena de situaciones cotidianas como el ruido, la basura, la violencia. El teatro como mecanismo de transmisión de problemáticas y, a su vez, como solucionador de conflictos. “Del teatro nace la idea de leer y conversar de ciertos temas. Porque el teatro incorpora la voz, la expresión facial, los movimientos y nos permite actuar y ejemplificar cosas que vemos. Por ejemplo un día les dijimos (a los niños y niñas) la palabra Moravia, y ellos improvisaron la escena de un robo. Eso es un mensaje, es un ejercicio de lectura”.

Con mi cuerpo LEO el territorio, fue un aprendizaje natural que combinó lo urbano con lo artístico de una manera natural y espontánea. El reconocimiento de la casa, el barrio, la escuela, la biblioteca, la tienda, fue fundamental para poder ejecutar la idea que Jeimy y sus compañeros tuvieron hace algún tiempo. Como ella misma dice, este proceso no empezó hace 4 meses cuando recibieron el estímulo, sino que viene desde mucho antes, porque en la Corporación Arlequín y los Juglares siempre ha existido ese interés por el teatro, porque este representa la vida. Leer el territorio, el cuerpo y al otro es una forma de conocernos, entendernos y transformarnos.

¿Quieres saber más de Con mi cuerpo LEO el territorio?

Ingresa a  www.arlequinylosjuglares.com  y conoce sobre todos su proyectos, también puedes contactar a Jeimy Catalina Guerra, Coordinadora de la actividad, en su correo j.catagc@gmail.com

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