Con el proyecto Territorio Libro, Medellín corre el riesgo de convertirse en un jardín donde el grafiti le pone forma, luz y color a la poesía, y el poema le aporta al arte urbano la magia de la palabra, ese espíritu sutil capaz de despertar sueños dormidos y de inspirar emociones, pasiones, afectos, sentido de pertenencia, amor por la tierra que nos vio nacer y, por supuesto, también duros debates o amenas conversaciones.

Una metodología novedosa y refrescante para poner al alcance del residente y el turista el arte urbano, el hip hop y la poesía de nuestra ciudad, una estrategia que se sale por completo de las lógicas tradicionales para promover la lectura, la escritura y la oralidad.

Una muy buena idea que seguramente veremos muy pronto replicada en otros lugares de Colombia y el mundo. Algo que para el colectivo Nuevas Voces es imperativo: compartir su descubrimiento. Por eso están realizando un micro documental que pondrán a circular con versión en inglés, para que muchos poetas, pintores y músicos, decidan agruparse y exponer su producción artística de manera mancomunada en espacios públicos de conjunción creativa. Y para el 2019 proyectan realizar una gira por diversas regiones de Colombia para contar qué es y cómo funciona Territorio Libro y poner a disposición de otros todo lo que aprendieron a lo largo del proceso.

Una experiencia enriquecedora

Según el director del proyecto, Felipe López, la experiencia ha sido absolutamente enriquecedora, por las sinergias que desarrollaron no solo con los artistas plásticos y los grupos de hip hop que se han involucrado en Territorio Libro, sino también “por el encuentro y el descubrimiento de barrios y lugares que no conocíamos; por la manera como los líderes comunitarios y las organizaciones culturales nos abrieron sus puertas, y por la forma como la misma comunidad recibió y acogió a nuestro colectivo Nuevas Voces. Porque también realizamos talleres en los lugares seleccionados. De allí que entre las quince intervenciones, tengamos cuatro textos escritos por poetas de la misma comunidad”.

Territorio Libro combina el arte popular en el espacio público con la poesía y el hip hop, mediante una aplicación de geo-localización que admite el ingreso a la llamada realidad aumentada. A través de la app Layar que se puede descargar en https://play.google.com/store/apps/details?id=com.voces.territorio, en puntos geográficos específicos de nuestra ciudad, se activan sonidos y muy seguramente a futuro videos y fotografías, captando la imagen del grafiti con la cámara del teléfono celular o la tableta.

Los puntos intervenidos en la convocatoria de estímulos 2018, son, entre otros, la estación Bicentenario del tranvía, el Hostal Raíz, la corporación Platohedro, el Centro para la diversidad sexual de Medellín, el Parque Biblioteca León de Greiff, el Café Ambrosía, el Teatro Popular de Medellín, la Casa de la Cultura del Ávila y el Colegio La Pastora en El Vergel.

Y en la convocatoria del 2017, se hizo un trabajo similar en la Comuna 13, en lugares como el PB San Javier, la organización CulturizArte en Belencito Corazón, la Casa Morada, la Casa Kolacho y en las escaleras eléctricas del barrio Las independencias.

Nuevas voces, nuevos cantos

Territorio Libro es un proyecto que se craneó el colectivo Nuevas Voces, en su búsqueda de formatos alternativos para la divulgación de su trabajo poético. Según su director Felipe López, durante tres años estuvieron investigando y desarrollando aplicaciones que posibilitaran el encuentro de la poesía con otras formas de expresión como la música y las artes plásticas, a través de las muchas posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías.

“Nos dimos cuenta de que a través de la geo-localización y la realidad aumentada, nuestra poesía podía habitar las calles de los barrios y de alguna manera, hacer realidad ese sueño de que Medellín sea un libro abierto.”

El colectivo Nuevas Voces lo integran diez poetas que habían participado en diferentes grupos y organizaciones, con diversos liderazgos, y que en 2016 resolvieron unirse para hacer algo distinto a los recitales tradicionales, y bajarle un poco ese tufillo tan trascendental con el que a veces se reviste la poesía, cuando realmente el poema nace en la calle, en la esquina, en la mesa del café, en las historias de vida de la gente común y corriente. Estaban más interesados en la poesía para y de los que van a pie, sin afanes, con ganas de explorar la ciudad, sus expresiones estéticas y sus territorios.

Además de Felipe López, del grupo Nuevas Voces participan en el proyecto Lina Trujillo, Camilo Restrepo, Daniel Acevedo, Ana María Bustamante Correa y Kelly Jímenez.

Y con poemas como Todos estamos juntos, de Juan Felipe Posada o Niño emberá-chamí, de Johana Casanova (más conocida como Gaia), están los trabajos de los poetas de las comunidades, pero también está León de Greiff con su poema Más breve y Federico García Lorca con su Oda a Walt Whitman.

Con Territorio Libro estamos reafirmando que en Medellín también tenemos la palabra al alcance de la mano, del celular o la tableta.

Más breve

León de Greiff

No te me vas que apenas te me llegas,
leve ilusión de ensueño, densa, intensa flor viva.

Mi ardido corazón, para las siegas
duro es y audaz…; para el dominio, blando…

Mi ardido corazón a la deriva…

No te me vas, apenas en llegando.

Si te me vas, si te me fuiste…: cuando
regreses, volverás aún más lasciva
y me hallarás, lascivo, te esperando…

¿Quieres saber más de Territorio libro?

Visita la página: https://www.nuevasvoces.org/territoriolibro

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