Seguro, alguna vez, hemos escuchado estas palabras. Las mismitas que Roberto Ospina solía repetirle a Alejandra, su hija, cuando ella era una niña. Tomándola de la mano, le enseñó que antes de cruzar una calle debía mirar a ambos lados y esperar a que no pasara ningún carro. Esta frase aún resuena en la memoria de Alejandra, al punto que también la aplica cuando tiene que tomar una decisión, siempre se toma más de un minuto, o el tiempo que sea necesario. ¿Y a vos qué palabras te han funcionado? 

 

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