En las terrazas del Parque de los Deseos y de la Biblioteca EPM hay mundos por descubrir: son farmacias naturales tejedoras de historias en las que la albahaca, el romero, el aloe vera y el eucalipto se juntan con el croché, el macramé y el bordado tradicional para reconstruir saberes ancestrales. Unas y otras han prescrito fórmulas como la “panela rallada” para cultivar jugosos frutos; “el jarabe de cebolla y miel” para la bronquitis y “el ajo y el limón” para la hipertensión. En estas farmacias ruedan palabras de novela, cuento y poesía entremezcladas con indicaciones herbarias y textiles de manuales técnicos, que complementan la sabiduría casera de doña Martha, doña Laura, doña Adelaida, doña Lourdes y don Omar.

Estas doñas con varios dones son convocadas por la Fundación EPM para narrar y escribir prácticas cotidianas con aires de campo, naturaleza y retazos. La siembra, consolidada como Club de Huerteros en la Casa de Música de la Comuna 4, y los tejidos como Costurero literario en la Biblioteca EPM de la Comuna 10, son los implicados en un proyecto que mediante videos, ilustraciones y postales, captura las oralidades de los abuelos.

Se trata del proyecto Historias de la huerta: entre hilos y raíces 2018, interesado en hacer una analogía entre cómo se tejen a través de las historias las posibilidades del encuentro, y el encuentro a partir de saberes comunes. Estos encuentros son “intercambios de secretos y viejotecas literarias donde se detienen los recuerdos, los trucos y las historias de libros nunca antes leídos”. Así lo define doña Adelaida, una costurera de 65 años habitante en la comuna 13 que no se pierde las citas en la huerta.

Para ella lo más significativo del proyecto ha sido el taller de literatura y el taller de escritura. “Recuerdo especialmente cuando leímos La Oculta de Habad Faciolince, El Prestigio de la Belleza de Bonnett, y otros. También el taller donde nos encontramos las costureras y las sembradoras para escribirnos cartas, en esa ocasión el promotor de lectura nos leyó un cuento infantil y después nos juntó en parejas para conversar sobre el espíritu de sembrar, coser y viajar por la vida del otro a través de las palabras. Aquí nos integramos sobre todo mujeres, la lectura es ese nudo articulador, leemos varios géneros con la voz prestada de Diego o Juan David y mientras tanto nos reímos, reflexionamos y activamos recuerdos de recetas medicinales, plantas o puntadas. Yo dejo todo por venir acá, ya me hace falta, es una catarsis”.

El proyecto es la segunda fase de Historias de la huerta, recetas, trucos y secretos para sembrar en casa, ejecutado en 2017 y ganador de la convocatoria de Estímulos para el Arte y la Cultura de ese año. Según su coordinadora, la antropóloga María Cristina Álvarez, el proceso actual es un ejercicio de educación contextualizada, que lleva la lectura a la cotidianidad y usa la lúdica como recurso pedagógico para construir conocimientos comunes. “Le damos valor a la oralidad, recreamos las historias que las personas traen y recreamos unas nuevas a partir del pretexto de juntarnos”, dice.

Estas actividades se realizan los lunes a las 9:00 a.m. en la Casa de la Música (Parque de los Deseos), y los viernes a las 10:00 a.m. en la Biblioteca EPM (Plaza Cisneros o Parque de las Luces). “¡Leer es cultivar el espíritu, es ampliar la mirada, y en la huerta y el costurero lo hacemos!”

¿Quieres saber más de Historias de la Huerta?

Este fue un proyecto ganador de la convocatoria pública del Plan Ciudadano de Lectura, Escritura y Oralidad en el 2018, que se desarrolla en las comunas 4 y 10 de Medellín. Para conocer un poco más del proyecto, puedes escribirle a sus directora al correo maria.alvarez@fundacionepm.org.co

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