La librería más grande de Medellín está en pleno centro. Por uno de sus lados pasa el tranvía; por el otro, buses repletos, ambulancias con sirenas encendidas, motos, taxis, carros particulares y volquetas echando humo. Sus vecinos son tabernas, casinos, venteros ambulantes y tiendas de ropa que exhiben prendas con boleros en maniquíes voluptuosos con cintura de avispa.

La librería más grande de Medellín no es una librería en la que suena de fondo la música de Beethoven, donde sirven un exquisito café o donde se encuentran intelectuales de gafas, boina y bufanda. La librería más grande de Medellín rompe ese imaginario común que tenemos de las librerías y los lectores, de los libros y los libreros, porque la librería más grande de Medellín es una joya escondida que solo brilla ante los ojos de quien se acerca al centro con ojos curiosos para descubrir lo que se camufla entre la bulla y el esmog.

Fotografía Camilo De Fex

El Centro Comercial del Libro y la Cultura, ubicado en el pasaje La Bastilla, entre Ayacucho y Pichincha, reúne la mayor colección de libros que cualquier ciudadano de a pie se pueda imaginar. Ni la librería más grande que haya visto por ahí ni la más iluminada tiene tantos títulos como este lugar. Tres pisos donde se encuentran desde textos escolares hasta enciclopedias con las que los estudiantes de Artes hacen collages, pasando por libros de segunda, de primera, novedades y gemas literarias, le dan a este lugar la merecida reputación de la “librería más grande de Medellín”. Y en todo el corazón hay una librería tan versátil como el agua: se transforma según el vaso en el que se vierte. Cambia para ser otra. Muta.

En el segundo piso del Centro Comercial del Libro y la Cultura está la librería Mutante, una idea loca que alguna vez tuvieron unos amigos enamorados de los libros, de los papeles ecológicos, de los escritores, y que hoy es todo un hecho y una apuesta decidida “para que la gente vea que hacer libros es un ejercicio natural y que si quieren publicar, pueden hacerlo sin el temor y el prejuicio de que deben contar con una ‘obra maestra’”. Así lo dice Camilo De Fex, uno de los líderes de este proyecto, que además trabaja en el sector del libro con la fiel creencia en que “la literatura es para todo el mundo”.

Fotografía Camilo De Fex

La librería Mutante, que apenas abrió sus puertas en enero de 2018, se llama así porque constantemente cambia para ofrecerles variedad a los lectores: una semana puede exhibir postales; a la otra, estar pintada de verde y coleccionar objetos que se encuentran dentro de los libros leídos, como fotos, cartas, telegramas o recibos; y a la semana siguiente, puede reacomodar la estantería o ponerla patas arriba.

Esta librería, que no tendrá más de tres metros cuadrados y donde se venden libros a muy bajo costo está logrando que el corazón del Centro Comercial del Libro y la Cultura palpite entre tanta bulla y esmog, pues desde que están haciendo talleres para el fomento de la lectura, la escritura y la oralidad abiertos a la ciudadanía, han logrado que hasta el tercer piso lleguen personas que nunca se imaginaron que en Medellín existía un lugar así. “El solo hecho de que empecemos a preguntarnos por lo que hay aquí, ayuda a revitalizarlo”, dice Camilo.

Fotografía Camilo De Fex

Así que de lunes a viernes, de 4:00 a 6:00 de la tarde, cuando el sol empieza a darle tregua al caminante, el tercer piso del Centro Comercial del Libro y la Cultura, un espacio donde algunos dicen que no suben ni las moscas, se convierte en un aula taller de creación. Como si se tratara de una mutación o de algo místico, afloran versos, poemas, historias, colores, ilustraciones, se crean personajes y atmósferas narrativas. Surgen ideas que se convierten en cuentos y se tejen conversaciones que terminan con lecturas en voz alta.

Lucas Vargas Sierra, escritor, autor del libro de cuentos Esas personas que se ignoran, dirige estos talleres que no solo invitan a crear, sino que reta a los participantes a exprimir su imaginación para contar una historia. Con humor puntiagudo guía a los asistentes por los distintos caminos de la escritura, porque según él “toda esta locura tiene método”.

Álex, un arquitecto y maestro apasionado por la literatura, dice que disfruta de estos espacios y “trata de no perdérselos”. Algo similar, piensan Felipe y Ricardo, quienes quedaron “atrapados por el taller de creación de personajes” y desde entonces no han faltado a la cita con el Centro Comercial del Libro y la Cultura.

La librería Mutante y sus apuestas por revitalizar este lugar, nos recuerda que en el ecosistema social de la lectura, la escritura y la oralidad, el librero, el editor, el autor, la librería y el ciudadano son los protagonistas de esta historia.

Lucas Vargas Sierra, Escritor.

¿Quieres saber más de la librería Mutante?

Este es un proyecto ganador de los estímulos del Plan Ciudadano de Lectura, Escritura y Oralidad que se estará desarrollando durante el segundo semestre de 2018 en el Centro Comercial del Libro y la Cultura. Todos los días, de lunes a viernes, a las 4:00 p.m., en el tercer piso se ofrece un taller de creación; los sábados, hay tertulia y club de lectura. Estas actividades son gratuitas y no requieren de inscripción previa.

Puedes contactar a este lugar a través de su página de Facebook:

https://www.facebook.com/LibreriaMutante/

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