Así como en el libro de Laura Esquivel, Como agua para chocolate, la vida de Tita (la protagonista) está marcada por la importancia de la cocina, las tardes de algunas mujeres del barrio Belén La Pradera giran en torno a un encuentro tan culinario como literario, gracias a las profes Maritza y Naslid, quienes cada jueves acuden a la casa de don Lisandro para reunirse con ellas, leerles un capítulo de Como agua para chocolate, generar un diálogo en torno a los conocimientos que ellas tienen de cocina y enseñarles a leer la vida mediante las recetas. “No venimos aquí a comer, sino a compartir un buen rato”, comenta Leticia, una mujer de pelo negro corto y piel blanca, a quien al recordar a su madre se le encharcan los ojos.

En la Enciclopedia del sabor el gusto es el sentido más importante: reconocer cuando una carne necesita más sal o pimienta, probar una salsa y definir si está en su punto, degustar un queso o probar el cilantro fresco para echarle al arroz, son la esencia de este compartir entre mujeres, y un par de hombres, don Lisandro el anfitrión, quien presta su cocina, y su hijo David que atiende a las señoras y las trata a todas como si fueran su abuelita.

En los primeros encuentros, estas mujeres definieron un recetario, cada una propuso esas recetas tradicionales de su familia y entre todas hicieron un cronograma para ir haciéndolas. Como alumnas aplicadas, cada una tiene su propia bitácora donde anota la receta que preparan, y una enciclopedia de términos culinarios y de alimentos que cada una define según su propio criterio:

*Paprika: especie de color rojizo – naranja, que da sabor y color a las comidas.

Escribe alguna en su cuaderno de notas.

Dentro de todo este compartir hay un saber ancestral que se manifiesta en cada actividad que realizan. Cuando la “profe” les lee en voz alta, alguna recuerda una experiencia de su vida, otra que sufre con las situaciones amorosas de la protagonista, otra se antoja de cocinar como ella, y al final del capítulo siempre todas tienen una sonrisa en la cara: “Estamos muy amañadas en estas clases, es que con estas profes…”, dice Dora María Montoya, una de las asistentes al taller, mientras señala a Maritza y Naslid, las gestoras de este encuentro lleno de sabor. Lo que ella no sabe es que las verdaderas maestras son ellas. Quienes con su conocimiento de hogar como madres, hijas, hermanas, tías, abuelas y amigas están tejiendo unos lazos irrompibles en su comunidad, y están fomentando una construcción de respeto por la tradición, por el conocimiento del otro, por el diálogo que se genera ahí en esos instantes en los que definen las tareas de cada una en la cocina. Un trabajo en equipo que se da casi de manera natural, pero que es vital para la actividad del taller.

El día que cocinaron Carne a la galantina lo hicieron tan rápido que ni siquiera se dieron cuenta de que mientras Olga y Dora picaban el jamón y el queso, Leticia picaba la lechuga, María Helena mezclaba el pollo con la pierna de cerdo y Nora preparaba la ensalada; conversaron de política, de sus hijos, de técnicas de cocina, de sus familias, y de que la preparación de la receta que María Helena había propuesto, fue únicamente la excusa para propiciar esta celebración de las palabras.

Como agua para chocolate, Laura Esquivel, editorial DEBOLSILLO ©

Así como en el libro Como agua para chocolate, quien narra es la sobrina nieta de Tita, estas mujeres narran hoy juntas, todo lo que aprendieron de sus madres y abuelas, y le ponen de una manera muy especial, cada una su toque secreto.

Receta de Carne a la galantina

Ingredientes para 4 rollos:

450 gramos de jamón de cerdo

450 gramos de queso amarillo (tipo cheddar)

2 libras de pierna de cerdo molida

2 pechugas de pollo

1 lata de verduras enlatadas

Preparación:

Picar el queso y el jamón y mezclarlos con la lata de verduras, las pechugas de pollo, previamente molidas, y la pierna de cerdo. Armar rollitos en un papel aluminio y enrollar hasta que queden bien tensionados.

Meter al horno durante 30 minutos a una temperatura de 250º centígrados.

Cortar las tajadas del rollo, servir y acompañar con papas o arroz y ensalada al gusto.

¿Quieres saber más sobre Enciclopedia del sabor?

Este fue un proyecto ganador de la convocatoria pública del Plan Ciudadano de Lectura, Escritura y Oralidad en el 2018, que se estará desarrollando en una casa de familia en el barrio Belén La Pradera.

Todos los jueves de 4 a 6 de la tarde, Maritza “La profe” y sus alumnas, y algunos alumnos, estarán compartiendo recetas, saberes, experiencias y alimentos deliciosos con el mejor toque tradicional antioqueño. Si deseas asistir a una de las sesiones o conocer más sobre lo que hacen Maritza y sus estudiantes cocineros escríbele al correo : marychavez67@gmail.com
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