En la época del colegio, cuando la correspondencia entre amigos estaba escrita con un alfabeto indescifrable para los profesores, porque solo el remitente y el destinatario sabían que a cada letra le correspondía un símbolo, Carolina podía escribirle una carta diaria a un novio distinto.

Sus amigas de ese entonces, que ya sabían de su gusto por la escritura y conocían de su habilidad para poner en palabras sus pensamientos, le pedían ayuda para quedar bien con esa persona que les aceleraba las pulsaciones, les ponía a temblar las piernas y a sentir un hormigueo incómodo en el estómago.

Unos años después, Carolina Calle Vallejo, convertida en una periodista encarretada con la crónica, tuvo una idea loca a la que le combinaba muy bien el amor: escribir cartas por encargo. Y así fue como en el 2013 nació Cartas a la carta, un proyecto en el que, como ella misma lo dice: “Ni puta ni poeta, pero me alquilo para amar a ratos, zafo nudos de garganta, traduzco silencios y escribo cartas de amor por encargo. Esto es periodismo al servicio del amor”.

Cartas por encargo para los hijos, para la pareja o ex pareja, para los padres o los hermanos, para quienes están a punto de separarse o de volver, para amores sin pies ni cabeza, para retomar el contacto con alguien, para agradecer, o simplemente, para saludar, desbordaron la capacidad de respuesta de Carolina y esto hizo que le surgiera otra idea: Cartas sobre la mesa, un proyecto que quiere darle herramientas a las personas para que escriban sus cartas, para que pongan sus pensamientos en palabras y sus palabras en papel… para que encuentren en las palabras muchas maneras de vivir mejor.

“Este es un proyecto de periodismo narrativo que retoma elementos de la literatura para aplicarlos a la vida. Partimos de la base de que el periodismo es una búsqueda de la verdad para lo público; pero aquí se trata de buscar la verdad de cada uno haciendo una reportería de nosotros mismos. Es una invitación a tomar cartas en el asunto y a ponerlas sobre la mesa; a solucionar lo inconcluso, a soltar, a liberar, a exteriorizar, a resolver, a atender ese pendiente que todos tenemos con alguien”, cuenta Carolina

Si bien este taller no es la solución o la receta mágica, sí es un primer paso para que las palabras funcionen, pues según la creadora de este cuento, “todos los problemas de amor o desamor parten de una falta de comunicación”, y desde el jueves 9 de agosto, 14 personas ya se animaron a dar ese paso. El punto de encuentro: la biblioteca pública de El Poblado. Los asistentes: un grupo que va desde los 21 hasta los 60 años. Lo que tienen en común: han escrito y han recibido cartas, han hecho rituales con ellas, e incluso, han quemado algunas. Ninguno quiere dejar morir esta tradición.

Fotografías de la primera sesión de Cartas sobre la mesa

Biblioteca pública de El Poblado en la UVA Ilusión Verde

José Miguel, estudiante de filosofía, Daniela, estudiante de inglés, y Alejandra, de comunicación social, son los más jóvenes del grupo. Llegaron movidos por la curiosidad y el deseo de escribirle a otros. Aquí se encuentran con personas de distintos oficios y profesiones. Para los más grandes, Cartas sobre la mesa “es una oportunidad para dejar salir muchos guardados”. Algunos ya saben cuál es la carta que quieren escribir, “de gratitud al esposo por toda una vida”, “a un hermano con quien se tiene una relación difícil”; otros están indecisos o tienen en mente hacer varias.

Pero sea cual sea la reportería que cada uno haga de sí mismo, los participantes de esta primera sesión, llenos de expectativas, coincidieron en decir que “esa mezcla entre la narrativa y lo epistolar, entre lo emocional y el periodismo” es lo que más les llama la atención.

Carolina y Cartas sobre la mesa en pocas palabras

Una carta consentida…

La vida en un abrazo

 

La carta que aún no has escrito…

A una tía abuela que murió hace poco

 

La que aún no recibes…

La de aceptación a una beca

 

Correo electrónico o cartero…

Cartero, indiscutiblemente

¿Quieres saber más de Cartas sobre la mesa?

Este fue un proyecto ganador de la convocatoria pública del Plan Ciudadano de Lectura, Escritura y Oralidad en el 2018, que se estará desarrollando en la Comuna 14, en la biblioteca pública de El Poblado.

Todos los jueves, desde el 9 de agosto hasta el 11 de octubre, de 10:00 a.m. a 12:00 m., Carolina Calle Vallejo dictará este taller a un grupo de personas que quiera zafar sus nudos o dejar salir el amor. Para participar de la actividad se requiere inscripción previa, pues los cupos son limitados. Si te interesa, puedes escribirle a agenciacartasalacarta@gmail.com o seguirla en el blog https://cartasalacarta.wordpress.com/

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