Hola, bienvenidos a lecturas transmedia, un espacio de la Biblioteca Tomás Carrasquilla La Quintana donde exploramos diversas formas para acercarnos a la lectura y otras formas narrativas relacionadas.  En una sesión previa hablamos de plataformas que permiten explorar libros en formatos digitales, hoy vamos a hablar de la lectura en digital, que opciones tenemos para acceder a ella y un par de recomendaciones que pueden ayudarnos a acomodarnos mejor a este tipo de consumo de contenidos. 

Vamos a ser francos desde el principio, para un amante de los libros la lectura digital no podrá ser un reemplazo para la sensación de abrir un libro, oler el papel y disfrutar la experiencia de perderse en una historia, adicionalmente hay algunos aspectos que hacen que la lectura digital sea incómoda, pero esto no significa que debamos descartarla completamente, es decir que la lectura digital no será un reemplazo de la biblioteca física que tenemos en casa, pero si puede ser un complemento que tiene también sus ventajas importantes. 

Una de las primeras ventajas de la lectura en digital es tener acceso a libros y documentos de cualquier parte del mundo y en otros idiomas, en caso de que tengamos fluidez en otros lenguajes o que estemos en proceso de aprendizaje; también existe la ventaja del almacenamiento, los libros digitales no ocupan espacio en nuestros hogares y sobre todo no pesan a la hora de empacarlos y salir de casa, en un dispositivo móvil de lectura que pesa menos que un libro, se pueden guardas cientos de libros. 

¿Cómo hacer entonces que la lectura en digital sea más cómoda? Una de las respuestas obvias es un lector de libros, este es un dispositivo especializado que mitiga dos de las grandes desventajas asociadas con los libros digitales: la duración de la batería y el cansancio de los ojos.  Esto se logra gracias a una tecnología llamada “eink” (tinta digital en inglés) que permite una pantalla que no es brillante como las que típicamente encontramos en un celular o computador, de modo que la lectura es tan cómoda como en una hoja de papel y la duración de la batería de estos dispositivos se mide en semanas en lugar de días, el lector más conocido de este tipo es el Kindle, de la empresa Amazon.

Desde luego la idea de comprar un dispositivo específicamente para lectura no es adecuada para todo el mundo, pero si podemos aprovechar el teléfono celular, tablet o incluso el computador teniendo en cuenta dos pequeños consejos que facilitarán la lectura. 

El primero de ellos es el uso de un modo oscuro para la lectura, para reducir el estrés sobre los ojos y el cansancio que se sentirá posteriormente. 

En las siguientes imágenes observamos 3 formas comunes de visualización de una página en digital: 

La primera de ellas se parece a la forma de construcción de documentos en el computador y la del medio recuerda el tono cálido de la lectura en papel, con cierta ventaja evocativa y familiar, pero tienen la desventaja importante de aumentar la cantidad de luz que llega a los ojos del lector, en este sentido lo que se está haciendo es casi como dirigir una lámpara directamente a la cara lo cual naturalmente resulta incómodo, en el tercer caso en cambio, que a primera vista podría parecer incómodo, la cantidad de luz que llega a los ojos es mucho menor, dado que la mayor  parte de la página es negra y lo único que es realmente brillante son las letras, que ocupan menos espacio en la página. 

Este modo oscuro de lectura se ha vuelto popular en aplicaciones como WhatsApp y Twitter porque una vez uno logra acostumbrarse al impacto inicial, resulta más cómodo e incluso puede ayudar a reducir el consumo de la batería en ciertos teléfonos y tablets, esta opción la encontramos en cualquier lector digital de libros que podemos encontrar gratuito en la tienda de aplicaciones de nuestro dispositivo móvil 

El segundo consejo que tenemos hoy tiene que ver con eliminar las distracciones, si nos sentamos a leer un libro no queremos vernos interrumpidos por notificaciones de mensajería instantánea o  redes sociales, una de las características que tiene el lector típico de libros es que no tiene opciones de acceso a internet o lo hace de forma limitada para permitir la concentración en la tarea de lectura, un libro físico no tiene conexión a internet, así que de algún modo tiene sentido que nuestro libro digital no lo tenga tampoco; en este caso lo que tenemos que hacer es muy simple al activar el modo avión del teléfono podemos minimizar las distracciones externas y aprovechar mejor el tiempo que dedicamos a la lectura. 

Estos son dos detalles pequeños, pero nos permiten aprovechar mejor los recursos digitales que hay a nuestra disposición para la lectura, recuerda que en la sesión anterior hablamos de algunas plataformas digitales llenas de contenido para poner en práctica las recomendaciones de hoy. 

 

Referencias 

Blog conlicencia (2016). 5 consejos para iniciarse en la lectura digital Recuperado de: http://blogconlicencia.com/5-consejos-iniciarse-la-lectura-digital/ 

National library (2019). Reading on-screen vs reading in printWhat’s the difference for learning? Recuperado de: https://natlib.govt.nz/blog/posts/reading-on-screen-vs-reading-in-print-whats-the-difference-for-learning 

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