Hola y bienvenidos a lectura transmedia, hoy vamos a explorar un poco la relación existente entre el cine y el comic.

La relación entre el cine y los comics no es nada nueva, hay ejemplos como la primera película de Batman que datan de 1949 y si hacemos algo de investigación juiciosa es probable que este no sea el primer ejemplo, pero sin duda está entre los inicios, desde mitad del siglo pasado hasta hoy la forma de contar historias en el cine ha cambiado notablemente y, si bien los comics siempre han tenido presencia en la pantalla grande, la cantidad de adaptaciones que hemos visto en los últimos 10 años supera con mucho la cantidad en años anteriores.

Imagen tomada de: https://screencrush.com/

En principio es muy común que las películas tengan, antes de iniciar la filmación, lo que se conoce como un storyboard, esta es una especie de guía que ayudará al director y al equipo de filmación a planear las escenas y la forma de ejecutarlas.

Como podemos ver en la imagen de la derecha (imagen tomada de: https://www.computerhope.com/) un storyboard típico comparte algunos elementos comunes con el comic, como por ejemplo las viñetas, sin embargo tienden a ser una representación primitiva e incompleta de la historia, un boceto sobre el cual trabajar el proceso de filmación, pero que sin duda muestra que el cine y los comics no son formas narrativas completamente ajenas entre sí.

Aun así, es bastante común escuchar a los fanáticos de los comics quejarse cuando su historieta favorita es llevada a la pantalla grande, ya sea porque los personajes no se parecen a lo que ellos esperan, por los cambios que se hacen a la historia o, tal vez, porque sienten que la película no representa el comic de forma digna.

Ante detalles como estos es bueno recordar que, aunque tengan elementos comunes, estamos hablando de formas narrativas diferentes, con características distintivas particulares que hacen imposible pensar en que una historia sea llevada de uno a otro (sin importar la dirección) sin hacer cambios significativos en la forma, el apartado visual y los aspectos técnicos.

Sin embargo también hay muchos elementos que son comunes a ambos medios o que dejan sin justificación muchas de estas quejas, por ejemplo hablemos del diseño de personajes, con frecuencia la gente suele decir cosas como “es que el personaje en el comic se ve muy distinto” ignorando el hecho de que a través del tiempo los personajes cambian, por motivos técnicos, por el desarrollo de la historia o simplemente porque cuando un dibujante nuevo asume el papel de continuar la historia su estilo artístico no necesariamente es similar a los anteriores, veamos por ejemplo la siguiente imagen (tomada de: https://cheezburger.com/):

Allí observamos 5 encarnaciones diferentes de Hulk donde hay cambios importante a varios aspectos del personaje (observen por ejemplo que inicialmente era gris, detalle que cambió eventualmente ante la incapacidad de los impresores de la época para lograr un color gris consistente, nada que ver con razones de la historia o el personaje), los cambios allí evidenciados son solo algunos de los que se ven durante este período, si buscamos con más detalle solo entre los años 80 y 90 probablemente encontremos aun mayor cantidad de diferencias.  Es importante entender entonces que filmar un personaje, en especial cuando se trata de ponerlo en conjunto con personas reales y escenarios cotidianos, tiene unos retos especiales que implican necesariamente un cambio en los estilos estéticos del uniforme y el personaje mismo, pero esto no va en contra del estilo de los comics, donde los cambios frecuentemente responden simplemente a lo que se considera un estilo interesante o actual según la moda del momento.

En cuanto a los detalles de la historia, cuando la gente habla que si tal cosa pasó en los comics, o que están siendo irrespetuosos con la historia original, es bueno también tener en cuenta que no hay nadie tan irrespetuoso con la historia original como los mismos escritores de los comics, allí es donde llegan los conceptos de revisiones, reboot y retcons.

A la izquierda por ejemplo observamos una portada perteneciente a la saga héroes return (imagen tomada de: https://www.heroesassemble.com/) donde Wanda Maximoff, para sorpresa de nadie reamente, cambia la realidad y ubica a los héroes de Marvel en un universo medieval lleno de caballeros castillos y elementos propios de una historia de fantasía, este mundo se reconoce actualmente como uno de los universos paralelos de Marvel (tierra 398 para ser exactos) y es solo uno de los ejemplos de los casos en que las cosas son radicalmente diferentes a la continuidad principal (tierra 616), pero incluso en esta tierra primaria, donde se supone que transcurren las historias principales del universo Marvel ha habido cambios importantes en la continuidad, historia, pasado y futuro de los personajes que a veces obedecen al desarrollo natural de la historia y a veces son poco más que caprichos editoriales, es decir que una historia diferente, adaptada o significativamente cambiada no es necesariamente un fallo de las películas, sino una versión más entre muchísimas versiones de los personajes en el medio escrito.

Los ejemplo mostrados en este artículo son también una muestra interesante de como el cine y el comic se influencian entre sí, no es por accidente que las dos imágenes mostradas para ilustrar estas similitudes pertenezcan a Avengers, un comic que durante los años 80 tuvo  problemas de ventas al punto de ser cambiado, relanzado y reciclado múltiples veces, mientras que hoy en día, gracias al éxito comercial del universo cinematográfico de Marvel, es todo un éxito en cine, loncheras, maletas y cuanto producto pueda aguantar la imagen impresa de estos héroes, para hablar de este tema hace unos 15 años mostrar una imagen de Iron Man habría dejado a la mayoría del público confundido y la imagen de la evolución de Hulk tal vez habría resonado un poco más entre los fanáticos de la serie televisiva de Lou Ferrigno, hoy día en cambio son personajes tan comunes que no se necesita mayor introducción para hablar de ellos.

Tenemos entonces que el cine y los comics son formas narrativas que, si bien tienen elementos comunes y se relacionan cada vez de forma más estrecha, son también fundamentalmente diferentes, es importante entender estas diferencias, para poder distinguir lo que es una película realmente mala (que desde luego las hay por montones) de una película que es simplemente diferente porque el medio lo exige.

¿Ustedes que opinan? ¿Cuáles son las mejores y peores adaptaciones de un comic al cine o viceversa? ¿Cuáles son los cambios que han resultado positivos al pasar de un medio al otro? Nos pueden responder en los comentarios de Facebook o enviando un correo a tecnología.quintana@bibliomed.gov.co donde estamos esperando sus opiniones al respecto.

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