Despertando el espíritu creativo

Libro: El Espíritu Creativo – Daniel Goleman 

Escuché alguna vez decir “Somos lo que leemos”, me gusta pensar que es así y por esto decido que vale la pena tomarse el tiempo y reflexionar sobre la propuesta de Daniel Goleman en El Espíritu Creativo. Pasamos por el mundo creyendo que lo importante es ser creativos, destacar, trascender y en ocasiones para lograr ese nivel se necesita volver a lo esencial y básico: “La vida cotidiana es uno de los principales escenarios para desarrollar y aplicar la innovación y la solución de problemas”. (p, 35)
La creatividad no cuenta con una fórmula exacta, que te indica dónde y cómo actuar, es necesario realizar un proceso de exploración para descubrir esas habilidades que tenemos. 

¿Qué tal si pensáramos que al tener muchas ideas somos altamente creativos? Esto se relaciona con generar muchas ideas porque sí, por la cantidad y no con un propósito específico; eso es lo que nos mueve, generar ideas valiosas para el propósito específico y ahí está la diferencia: “El impulso de hacer algo por mero placer de hacerlo, más que por cualquier premio o compensación” (p, 37). Cuando nos enfrentamos a un reto creativo estamos de cara al problema, al proceso y esto se ve reflejado en el resultado. 

La manera de abordar la problemática y generar ideas de manera estructurada nos permite destacarnos y esto va de la mano con pensar que: “Para ser creativo, de algún modo debe ser apropiado, útil, valioso, significativo” (p, 30). Las ideas no surgen al azar, sino con la premisa de cumplir un propósito; todas las ideas son valiosas, lo fundamental está en la organización de la información para determinar, dependiendo de los resultados, qué realmente me sirve y puedo usar. 

Este libro nos permite analizarnos y contrastarnos como seres creativos, en lo bueno y no tan bueno que esto implica. “Después de haberse sumergido en un problema da muy buenos frutos dejarlo de lado por un tiempo” (p, 25). En ocasiones podemos sentirnos abrumados por estar constantemente con la presión de generar ideas, pensar, solucionar y hasta ejecutar; es algo recurrente que las mejores ideas surjan en los momentos más inesperados, nuestro cerebro trabaja de una manera increíble asociando lo que necesitamos en ocasiones no tan oportunas; es por esto que se trata de disfrutar, no presionarse y generar un vínculo con el proceso creativo. 

 

Encuéntralo en nuestra biblioteca en la Sala Bibliolabs con la signatura 153.35 G625e HA 01125 

Escrito por: Eliana Zapata A
Mediadora de Cultura Digital