La “multiveredal” de San Cristóbal

Por JULIETH MARCELA NAVIA
Técnica Sala Mi Corregimiento
PARQUE BIBLIOTECA FERNANDO BOTERO DE SAN CRISTÓBAL
18 de junio de 2015

“Esta visita nos cae como anillo al dedo”, dice Mery Hernández, líder del grupo de la tercera edad “Club de vida”, que se encuentra en la sede de la Junta de Acción Comunal de la vereda San José de la Montaña, al ver bajar al equipo del Parque Biblioteca Fernando Botero. En casi 4 años, es la primera vez que se hace una actividad en la vereda.

La donación de material, actividad que se inicia en esta tercera toma veredal,  es una feliz coincidencia según los miembros de la Junta de Acción Comunal, pues desde la sede se impulsa la creación de una biblioteca para los jóvenes que acompañan las diferentes actividades sociales y culturales de la vereda.

“En San José de la Montaña hay muy poca actividad cultural”, señala doña Mery, quien vive en la vereda desde hace 23 años. “Aunque aquí confluyen personas y situaciones de varias veredas, esta clase de jornadas es difícil disfrutarlas porque no hay una programación frecuente”, concluye.

A esta toma asisten mujeres de las veredas Boquerón, Pajarito, La Ilusión y San José de la Montaña, todas del Club de Vida. Esta participación desde los diferentes sectores del San Cristóbal es frecuente en San José de la Montaña “por esto somos la zona “multiveredal” del corregimiento”, dicen las integrantes.

Cuentos para todos

Diana y Eidy, técnicas del Parque Biblioteca, se ubican en un costado de la cancha que queda allí mismo en la sede. Empiezan a organizar el picnic. Varias miradas curiosas se acercan a ver el contenido de cada una de las canastas. Con sorpresa y admiración visualizan: son libros. Libros de la sala infantil que acompañan la toma veredal.

De inmediato las personas se sientan a disfrutar de las lecturas que Eidy tiene preparadas para ellos. Aunque la mayoría de los participantes son adultos, una niña que es quién disfruta más las lecturas de los cuentos infantiles. Finalmente, se impone como una de las lectoras más fuertes de esta actividad.

Luís Duque, parte del equipo del Fernando Botero, quien permanece al margen de este movimiento, busca el momento propicio para cumplir con su objetivo. Es así, que adelanta con la señora Gloria Muñoz, líder perteneciente a la Junta de Acción Comunal, el proceso de donación de una caja con 28 libros, “la primera piedra” de la biblioteca de la sede, que será para uso de la comunidad.

Un regalo para llevar a casa

Natalia Maya, técnica de gestión social y cultural, se sienta con algunas de las mujeres del grupo de adultos mayores para finalizar las actividades descentralizadas que se llevan a la vereda San José de la Montaña.
Esta vez se realiza la construcción de una caja hecha con papel de revistas, tubos y pegante. La propuesta de esta actividad es conversar acerca de las problemáticas de participación que se presentan en la vereda, las mujeres del grupo consideran que en la vereda se conserva el machismo por lo que opacan las labores de las mujeres.
En los escenarios de participación ciudadana o toma de decisiones se presentan mejoras, puesto que las mujeres se empoderan de procesos de desarrollo comunitario. Cuentan como la producción agrícola y la salud mejora por el uso de residuos orgánicos y la elaboración de compost reemplazando la implementación de agro tóxicos. Éstos y otros más, son los temas que desde la manualidad se conversa con las participantes.
Al terminar la actividad, cada una de las mujeres carga consigo un regalo para llevar a casa. No sólo es una caja, es un espacio de experiencias y aprendizajes, resultado de este espacio que propicia el Parque Biblioteca Fernando Botero, con cada una de las actividades de desconcentración de servicios.

En el año de 1982 San José de la Montaña no existía

A lo lejos, casi saliendo a la carretera, se divisa a un hombre de aproximadamente unos 60 años, lleva puestas unas botas pantaneras y gorra. Lentamente se acerca a la sede de la Junta de Acción Comunal, y reconoce al instante el personal del Parque Biblioteca.

Carlos Enrique Ortiz, es el nombre de este señor, habitante de San José de la Montaña desde hace 45 años, cuando aún esta vereda era parte de Boquerón y La Ilusión. Con gesto amable y muy pausado en su narración, comparte su historia de vida en la vereda.

Destaca que desde el año de 1972 se conforma la primera Junta de Acción Comunal para La Ilusión y Boquerón, que luego funge para San José de la Montaña, cuando se crea en 1982. Hoy cada una cuenta con su propia JAC.

Para los habitantes de la vereda, la educación para los jóvenes es una preocupación, pues debido a las distancias con la parte central del corregimiento San Cristóbal y los altos costos del transporte, los jóvenes encuentran obstáculos para continuar sus estudios. Algunos pocos acceden a la educación superior a través de recursos de Presupuesto Participativo, según cuenta don Carlos.

San José de la Montaña limita con las veredas Boquerón, La Ilusión, El Llano, Travesías y con el Corregimiento de San Félix de Municipio de Bello. Se caracteriza por la producción agrícola y pecuaria. Se destaca la floricultura y el cultivo de hortalizas como las actividades principales de economía de la vereda. En la parte alta de la vereda, la lechería ocupa un renglón importante.

Anteriormente, las ventas se realizaban al borde de la carretera al mar, en la vía a Boquerón. Con la construcción del Túnel de Occidente, los habitantes de San José, aún hoy buscan nuevas alternativas para la comercialización de sus productos. “Algunos proyectos no son beneficiosos para todos, perjudica a algunos y beneficia a otros”, concluye con nostalgia don Carlos Enrique Ortiz.