¡Egoísta! – Poema de Saúl Cano Pulgarín

Hoy queremos recordar con inmenso cariño al señor Saúl Cano,

Aquél que con su carisma, amabilidad y sonrisa eterna, visitó a diario la biblioteca, participó con todo su conocimiento e historias, experiencia y vida en nuestras actividades y se convirtió en una de las personas más entrañables para nosotros.

Tu recuerdo permanecerá en cada una de las personas que tuvimos el gusto de conocerte, de escucharte contar historias y declamar poemas a tu amado corregimiento de San Cristóbal.

Hoy conmemoramos su obra por medio de uno de sus poemas:

 

Poema creado en el marco de la celebración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer por el Señor Saúl Cano, usuario asiduo del Parque Biblioteca Fernando Botero:

 

¿Criticas la mujer? ¿Criticas la mujer y de la mujer vienes? 

¡Egoísta!, ¡Cobarde!, 

no piensas que eres culpable de verla en la tarde perdida en el fango

que ingrato es el hombre, noble es la mujer,

de la mujer vienes pues te vio nacer.

 

¿Acaso recuerdas que ayer la admirabas 

y que le jurabas tus promesas vanas?

y ella sencilla a ti se vendía, 

tus frases oía con profundo acento

Y tú muy altivo, lleno de pasión

un beso le diste, el beso traidor. 

 

Al tiempo ella enferma un hijo te dio

tu sangre y su sangre, una se formó

mas hoy ves que sufre, que el niño murió

y de esas tormentas culpable eres vos. 

 

Que ingrato es el hombre, noble es la mujer 

de la mujer vienes pues te vio nacer

acaso recuerdas que ayer la admirabas y le jurabas tus promesas gratas 

¡Egoísta!, ¡Cobarde!, vas a criticar los dulces aromas de una mujer

los lirios, las rosas que a tu paso ves

ella las cultiva con un gran placer.

 

Las dulces caricias donde nace el amor

sólo ellas las guarda en su corazón

anda, anda arrepentido, pídele perdón

dile que la amas, que en ti existe amor

verás que ella olvida lo que sucedió,

verás que su mano con gran devoción

para ti se abren cual se abre, se abre una flor. 

Poema a la memoria de Saúl Cano

AL VATE SAÚL CANO

Al declamar ¿de dónde emergía ese vozarrón?
Semejante a un océano manando de un jarrón,
Observabas los rostros petrificados,
A la escucha de tus sonetos cantados.

Sigues siendo un vate en nuestras mentes,
Con la intensidad de tus obras vehementes,
Narrando historias de tu amado San Cristóbal,
Cual campesino a cuestas con su morral.

Descripciones de dolores, amores y odios,
Fueron producto de tus narrados episodios,
Volaban esos sentimientos en tus narraciones,
Como si fuesen tormentosas y dulces canciones.

Contrastabas humanas manifestaciones,
Que fluían con tus gestos y emociones,
Los niños corriendo alegres por caminos y montañas,
Hasta que el viaducto hizo daño en sus entrañas.

Tu sentir se hacía nuestro sentir,
Al escuchar los corazones juntos latir,
Porque las letras nos unían,
Aunque los políticos destruían.

A tu recuerdo vivo, Saúl Cano P.

 

Óscar Saldarriaga – Participante Utopías y Realidades.