2do puesto: Un nuevo pensamiento

II Concurso de narrativas: Las familias cuentan

Cuando mi mama me informo hace 4 años que nos mudábamos de casa y que además nos íbamos para una vereda, ¡por Dioooos! Casi muero, y lo digo enserio creo que fue un momento no muy agradable en mi vida, esto lo hacían porque 1. querían una casa donde pudieran tener gallinas (cosa que a mí no me gusto nadita) y 2. según ellos, estaba muy rebelde, cosa que no era así, yo “soy la mujer más obediente de este planeta” pero claro, ellos no lo veían de esa forma, después de que peleáramos muchos, ellos ganaron (obvio yo era pequeña y no tenía opinión) nos mudamos a mitad de año en el 2015. Cuando llegamos todo estaba normal, como cualquier vereda diría yo, cuando llegamos a la nueva casa ya se estaban terminando las vacaciones de mitad de año, yo Entre en la institución Loma hermosa a cursar la otra mitad de 7, cuando llegue pensaba que todo estaba mal (aunque nunca he sido de muchas amigas) extrañaba a las que había tenido en mi antiguo hogar.

El primer día de clase, todo era normal como cuando sos nueva, así mismo, los alumnos eran iguales y yo como siempre eras la nueva y me sentía incomoda, yo pensaba que iba hacer mucho tiempo, pero ya vez que no, a los pocos días empecé hacer compañeros que con el paso del tiempo se fueron convirtiendo en mis amigos, con ellos fui aprendiendo cada cosa de la loma, como la concha, la primera vez que me la nombraron, yo quedé como ¿watts? ¿Qué es eso?, al principio se burlaron, decían que quien no iba a saber que era la concha, pero al ver que en verdad no sabía ellos me fueron explicando que era como un lugar de encuentro, el lugar central donde hacían la mayoría de las actividades, a mi como siempre me pareció muy charro que estuviera al lado de la iglesia ya que ps, los encuentro por lo general eran fiestas, Donde había alcohol y muchos fumaban, ellos como siempre se reían y decían que dejara de ser niña, y un montón de cosas que por el momento no recuero…pero en fin me fui dando cuenta que estos encuentros que se hacían allí eran más que solo fiestas, eran integraciones, alegrías, fiestas, congregaciones, era estar en un lugar donde todos teníamos la mismas ganas de bailar, salir, compartir….. estos lugares eran cultura, progreso, convivencia y luchas que desde siempre se han tenido (por lo que me han contado hasta la iglesia la lucharon, un espacio tan general como esta, donde fueron días de cansancio pero que se pudo construir)

Al pasar el tiempo y yo ir compartiendo con ellos, con el ambiente, me di cuenta que la loma es mucho más de lo que se escucha, de lo que se ve en la televisión. Empecé asistir a los festivales de globos, de cometas, a los festivales de salsa, desfiles de mito y leyendas, a escuchar más sobre los diferentes grupos que la comunidad brindaba; el grupo juvenil, grupos de danza, grupo de lectura en la biblioteca, grupos de aeróbicos, grupos de música, y otros más, el que me llamo más la atención fue el de música, desde siempre me ha gustado mucho la música y al llegar aquí y ver tantos jóvenes que cantaban (diferentes géneros) y tocaban instrumentos, me di cuenta que es algo que yo podía cumplir, que se daba un apoyo, que encuentras a los líderes ayudándote, dándote recursos, espacios, personas especializadas, te dan lo que necesitas para poder cumplir tus sueños y desde ese momento creo que me fui enamorando de la loma, ya no me parecía tan malo estar viviendo en la loma.

En la loma encuentras que hay amor y esfuerzo por parte de la  comunidad por salir adelante, en verdad se esmeran por enseñar a todos la loma que en verdad es, por brindarles a los jóvenes un camino distinto al de la drogadicción, ir dejando el  tabú  ( balas, pobreza, calentura, ranchitos) que muchas personas tienes sobre el corregimiento, que yo tenía sobre él y si no podemos decir que no hay banda, obvio que las hay, caray donde no hay de eso, es solo que ya encuentras muchas oportunidades para no entrar a esto. Cuando me fui dando cuenta de todas estas historias, lo que en verdad significa estar viviendo en la loma fue como si me hubieran dado 3 cachetas diciéndome como ¡oye, reacciona! Me llevo tiempo reaccionar pero reaccione, Salí de todos esos pensamientos absurdos que tenía, y empecé a proyectarme en mi camino, en todas las oportunidades que tenía a mi alcance, no fue fácil, eso sí, me toco luchar mucho con migo misma para salir de mi zona de confort, pero Salí, y fue lo mejor que he hecho, ya que al hacerlo conocí personas, me integre, conocí alguna de las raíces de la loma, disfrute, aprendí, y todo esto por la lucha de personas que en verdad quieren y anhelan poder tener la mejor loma.

Al ir pasando el tiempo y yo ir conociendo la loma, en su totalidad ( si es que en verdad se puede conocer) siendo  4 años viviendo y conociendo, llegue a la conclusión que no fue tan malo como pensé al principio, las personas no eran campesinos ( y no tengo nada en contra de ser campesino, es solo que no me agradaba la idea de tener que ser parte de ello, y lo mas irónico, termine siéndolo) era fascinante estar rodeada de gente que te hablan de tus gallinas como una más de la familia, o de tus perros como el ser por el cual sales de casa, o montar en tus caballos y mostrarlos a todos, eso fue espectacular, encontrar gente que tuviera amor por animales, por su comunidad, por su perseverancia.

Hace cuatro años llegue a vivir aquí y tengo amigas desde que eso y otros que voy haciendo, tengo una casa donde mi mama puede tener gallinas y nadie le dice nada, donde por las noches se siente la tranquilidad, donde no hay tanta contaminación y puedes respirar tranquilo, y lo mejor vives rodeados de monte, suena raro, pero es hermoso estar rodeadas  de estas montañas poder visualizarlas cada mañana al levantarte y salir a trabajar o estudiar, es gratificante, en fin, esa idea horrorosa que tenía al principio de venir a vivir en una vereda, al son de hoy es lo más lindo que me pudo haber pasado.

Camila Andrea Alvarez Marín