Exposición desarrollada por adultos mayores pertenecientes a los centros de la Corporación Calor de Hogar y FUNDACOL, adscritos a la Asociación Red de Proyección Social para el Ser Humano PROSOSERH, con el apoyo de la Secretaría de inclusión Social, Familia y Derechos Humanos del Municipio de Medellín. 

Diversos objetos, unos creados, otros recuperados, algunos intervenidos, pero todos resignificados, recogen las memorias de infancia y juventud de los adultos mayores; aquí el objeto adquiere una nueva voz que reclama lugares e instantes de otros tiempos, a la vez que pregona la presencia de sus realizadores en una sociedad que a menudo los silencia. 

“Mis besos y esta flor se esfuman, qué ironía. Pero nunca mientras viva se esfumará mi amor”. Amparo Callejas. 

Esta exposición es desarrollada bajo la dirección de la artista plástica y gestora cultural Marley Maya Aguirre quien a través de una serie de talleres comparte sus conocimientos y experiencias sobre arte y técnicas expresivas, impulsando también la recursividad y la utilización tanto de objetos como de materiales que mediante su apropiación adquieren nuevos sentidos. 

 

Participantes: Antonio Díaz, Julio Cesar Sierra, Darío Mira, Alberto Arias, Pedro Quintero, Jorge Gutiérrez, Sergio Rodríguez, Luis García, Mauricio Celis, Rodrigo Vergara, Orlando Muñoz, Hildebrando Velásquez, Francisco García, Alcides Galeano, Carlos Rivera, Antonio Bustamante, Alonso Ceballos, Antonio Muñoz, Gustavo Acevedo, Gustavo Mesa, Arturo Zapata, José Patiño, Margarita Gómez, Bernarda Berrio, Rosa Borja, Inés García, Maximiliana Duque, Rosa Piedrahita, Fanny Vanegas, Angélica Lopera, Olga Valencia, Oliva Ramírez, María Moreno, Gloria Loaiza, Luz Marina Ospina, María Cossío, Elvira Ramírez, Sofía Echeverri, Lucrecia Morena,  Ernestina Villamizar, Nubia Salgado, Alba Torres, María Elena Raigoza, Margarita Fernández, Amparo Callejas, Ana María Rojas, Lucila Ramírez, María Del Socorro García, Rocío Restrepo, Gabriela Gutiérrez, Florentina Sánchez, Noemí Mejía, Orfa Arias, Aracely Lozano y Blanca Agudelo. 

Conocer el proceso

Habitar la casa antigua

“Mi papá me llevaba con mis hermanos a las 7 de la mañana a la iglesia Santa Ana en Manrique, con un vestidito blanco de boleros, peinada de crespos y me llevaban un taburete pequeño. Mi mamá cuidaba la casa y luego iba a misa de 12:00 p. m.” 

“A nivel de la Psicología estos procesos multiculturales, ayudan de manera considerable al estado emocional, favoreciendo que la personalidad de los adultos mayores sea más estable, les permite recibir más seguridad y mejorar su calidad de vida; dicha transformación se evidencia en el cuerpo, alma y espíritu… Este proceso les permitió además de reforzar su memoria, también lograron unas habilidades, destrezas y unos talentos que ya hacían perdidos en sus recuerdos, y que este trabajo artístico les permitió recuperar; muchos de estos adultos mayores que participaron en este proceso tienen dificultades a nivel físico, motriz, visual, de salud y cognitivo; lo que no fue una barrera para construir, ejecutar y cumplir con lo que se había proyectado durante varios meses de trabajo constante”. Carlos ZuletaPsicólogo  FUNDACOL. 

La casa y el comedor

El cuarto de herramientas y oficios

“Nos sentábamos en la mesa a tomar algo y a compartir anécdotas” Jairo Arroyave. 

“Los resultados son más que positivos, milagrosos, pues Marleny con sus conocimientos artísticos, su metodología y experiencia ha logrado convocar un gran número de residentes y los ha hecho sentir útiles física y mentalmente y ha conseguido que estos alumnos, entre los cuales hay algunos con limitaciones físicas y mentales, aprendieran a elaborar pinturas y esculturas en varias técnicas y temáticas, así como, transformar objetos reciclables y desechables en utensilios con otros usos… me siento muy sorprendido por la creatividad, el buen acabado, el buen manejo del color y la agilidad mental de la que hacen gala en las frases escritas en algunas de las obras elaboradas, donde rememoran recuerdos de su niñez y adolescencia”. Walter Correa Cadavid, crítico y curador de arte.

La habitación

La cocina y otros espacios

“Por primera vez conocí una gallina palándola…” Alonso Ceballos (invidente)

Desde muy pequeños nos enseñan que el proceso evolutivo del ser vivo es nacer, crecer, reproducirse y morir; sin embargo, existe una etapa antes de morir que es la de envejecer. ¿Y cómo envejecemos? Es una pregunta difícil de responder porque cada uno es un universo diferente, pero hacemos parte de él. Este proceso les permitió a sus participantes, además de reforzar su memoria, recuperar unas habilidades, destrezas y talentos que yacían perdidos en sus recuerdos; muchos de los adultos mayores que participaron tienen dificultades a nivel físico, motriz, visual, de salud y cognitivo, lo que no fue una barrera para construir, ejecutar y cumplir con lo que se había proyectado durante varios meses de trabajo constante.

¿Cuáles son los recuerdos que más atesoras y que pasaron en la casa de tus abuelos? Cuéntanos