¿Recuerdas aquellos programas en los que se dedicaban a rebuscar en la basura para encontrar tesoros? 

Pues básicamente, esto es lo que hace el Big Data: perfilar y obtener conocimiento sobre las personas con base al rastro de datos que dejan en forma de “basura” digital cada vez que navegan o interactúan con las marcas. Igual que en tu casa acumulas basura; en nuestra actividad online esos desperdicios se multiplican exponencialmente; en forma de datos estructurados, y sobre todo en metadatos, que ahora el Big Data nos permite procesar. 

Para usar Internet de manera responsable y tener todo el control posible sobre tus datos, es importante saber qué información compartes con los sitios web que visitas 

¿De qué forma crees que proteges tus datos cuando navegas en páginas web?

Una cookie es un archivo creado por un sitio web que contiene pequeñas cantidades de datos y que se envían entre un emisor y un receptor. En el caso de Internet, el emisor sería el servidor donde está alojada la página web y el receptor es el navegador que usas para visitar cualquier página web.

¿Qué deberías hacer si aparece una pestaña para aceptar el envió de esta información?

Todas las páginas web que solicitan información personal deben tener un enlace que permite leer la política de la empresa para el manejo de los datos, es decir, lo que puede o no, hacer con la información suministrada y con la que se produce con el seguimiento a la navegación por sus páginas. 

El hábeas data o el derecho que tienen las personas de exigir confidencialidad y protección de sus datos personales almacenados en bases de datos administradas por terceros, dejando de ser un ente pasivo ante el manejo que se le dé a su información, es algo que adquiere una enorme fuerza e importancia en la era de Internet. 

¿Lees las políticas de privacidad?