El despertar del corazón se activa en momentos de dificultad y permite ver otras perspectivas de la vida; personas, paisajes, situaciones y lugares que, en momentos de normalidad, pasarían desapercibidas debido a los afanes de la vida. De otro lado, tal vez por los mismos afanes, el ser humano se ha separado de la madre tierra y por eso ahora no escucha el canto de los pájaros, los diálogos de las ramas, el caer de las gotas de agua, ni las voces de los ríos.

Al permitir que el corazón vea otra realidad, se empieza a apreciar la belleza y el verdor de las montañas que rodean a este Valle de Aburrá, la dinámica de la vida de los animales que lo habitan y la importancia de cuidar la ciudad para la conservación de la vida. Y entender la naturaleza humana desde el sentimiento, pensamiento, cuerpo y energía es abrir los ojos a la naturaleza y a sus elementos: agua, aire, tierra y fuego.

Este despertar es el llamado a una nueva conexión con la naturaleza, es el llamado a reflexionar y a compartir esos saberes ancestrales y los beneficios de las plantas medicinales. Es por esto que Yuliana Tabares, mediadora de biblioteca, y acompañante de la actividad Sembrando a futuro, comparte los beneficios del orégano y el sauco, anunciando algunos de sus beneficios y formas de preparación.

A esta reflexión se suma Juan Fernando David, mediador de biblioteca, quien también acompaña la actividad, con los beneficios del incienso y del romero, plantas con múltiples usos para fines medicinales y espirituales.

Juan Fernando David y Yuliana Tabares / Mediadores de Biblioteca

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