Al este del edén – Recomendado literario

En el año 1952 el escritor estadounidense John Steinbeck publicó su décimo segunda novela que se convirtió en excusa para plasmar ideas desgarradoras y bien logradas acerca del libre albedrío y los comportamientos humanos.

Al Este del Edén narra la historia de las familias Hamilton y Trask quienes encuentran un espacio para asentarse en el Valle de Salinas, lugar de donde nace el propio escritor. En estas páginas vamos siguiendo a los personajes Charles y Adam, Caleb y Aron quienes reproducen la historia bíblica de Caín y Abel en una narrativa que no tiene desperdicio alguno y que lleva al propio lector a hacerse preguntas acerca del bien y el mal que habita en las personas.

La historia cuenta con personajes tan fascinantes como complejos; Cathy Ames, por ejemplo, es un ser que encarna la incapacidad de sentir empatía y que aunque parece ser el monstruo esencial de la novela tiene su propia redención ante el lector que termina comprendiendo que para algunos “monstruos” la única forma que conocen de relacionarse con el mundo es destruyéndolo. Samuel y Lee encarnan el pensamiento complejo pero tranquilo de quienes leen al mundo y a las demás personas, de esos seres que reconocen el mal y lo afrontan.

Esta novela es la historia de la humanidad y su lucha constante contra lo vil y mezquino que afronta el ser humano; contra los pecados originales de la traición, contra la culpa. La novela tiene bases muy fuertes en las historias bíblicas por lo que no es de extrañar que la última palabra de Adam Trask antes de morir y la cual cobra todo el sentido en la novela sea Timshel, término que aparece en el cuarto capítulo del Génesis. Con ella se cierra toda la idea central, todos los dramas y le da el toque final a la historia que es apenas el inicio de las preguntas del lector. Timshel nos habla del poder que tenemos de triunfar o no sobre el mal, del libre albedrío “acaso sea la palabra más importante del mundo, pues da a entender que el camino está abierto y plantea este acuciante problema: si dice ‘tú podrás’, también es cierto que podría decir ‘tú no podrás’”.

Jesús David Ortíz // Mediador de biblioteca