Cuando vamos a internarnos en la narrativa de México, suele asociarse, inicialmente con la novela de la revolución mexicana, situación nada gratuita, ya que fue el evento sociopolítico que más ha marcado la historia del país, considerado por algunos como el movimiento social más importante de América y que ha inspirado a gran cantidad de artistas para la creación de sus obras. Sin embargo, dicha narrativa está dotada, además, de un sinfín de características que van, desde las tradiciones heredadas de las culturas indígenas, combinados con los rituales religiosos de la tradición cristiana, la dominación colonial, las minorías étnicas y socioeconómicas, entre otro, del último siglo, que reflexionan sobre el ser y la cultura nacional. 

La obra de Carlos Fuentes se caracteriza por mostrar el interés en la historia de su país y la herencia que ha dejado en éste las tradiciones de otros países europeos, leer a Fuentes es leer la historia de un territorio, un mapa cultural mexicano. Con su novela Aurapublicada en el año 1962, un relato de alrededor de sesenta páginas, el autor nos adentra en una historia narrada en segunda persona, donde Felipe Montero, un joven historiador, un día sentado en una cafetería, ve un anuncio en el periódico: 

LEES ESE ANUNCIO: UNA OFERTA DE ESA NATURALEZA no se hace todos los días. Lees y relees el aviso. Parece dirigido a ti, a nadie más. Distraído, dejas que la ceniza del cigarro caiga dentro de la taza de té que has estado bebiendo en este cafetín sucio y barato. tu releerás. Se solicita historiador joven. Ordenado. Escrupuloso. Conocedor de la lengua francesa. Conocimiento perfecto, coloquial. Capaz de desempeñar labores de secretario. Juventud, conocimiento del francés, preferible si ha vivido en Francia algún tiempo. Tres mil pesos mensuales, comida y recamara cómoda, asoleada, apropiada estudio. Solo falta tu nombre. Solo falta que las letras más negras y llamativas del aviso informen: Felipe Montero. (Fuentes, 2005) 

A partir de este anuncio Felipe se internará en una casa en el centro de Ciudad de México con el fin de transcribir las memorias del general Llorente, el esposo de la señora Consuelo, la anciana que lo contrata para tal fin, con la condición de que se quede interno en la casa hasta que culmine con su trabajo. Una casa propia de los relatos góticos, oscura y misteriosa, de olores a plantas y a humedad, una casa plagada de objetos religiosos donde conocerá a Aura, la sobrina de la señora Consuelo, quien lo atraerá con sus ojos de mar verde profundo que no lo harán dudar de quedarse y aceptar el trabajo: 

Comen en silencio. Beben ese vino particularmente espeso, y tu desvías una y otra vez la mirada para que Aura no te sorprenda en esa impudicia hipnótica que no puedes controlar. Quieres, aún entonces, fijar las facciones de la muchacha en tu mente. Cada vez que desvíes la mirada, las habrás olvidado ya y una urgencia impostergable te obligara a mirarla de nuevo. (Fuentes, 2005) 

En Aura convergen muy bien las tradiciones indígenas con las cristianas, lo sagrado con lo profano, el pasado, el presente y el futuro a través de prácticas de brujería que buscan la trascendencia de la vida y de la juventud en el tiempo, desarrollados en un espacio por fuera de la realidad y en medio de rituales religiosos, alimenticios y eróticos. Felipe estará ante el deseo de salvar y escapar con Aura de esta casa, pero primero deberá comprender cuál es la relación que guarda ella con la señora Consuelo y cuál es el destino que lo llevó a trabajar allí. 

Esta no es más que una invitación a sumergirse en un relato donde nos hallamos ante reflexiones históricas, atemporales, existenciales, a partir de las referencias que nos hace el autor a la juventud, a la vejez, a la belleza, al amor, a la vida y a la muerte, estos últimos tan propios de la cultura mexicana. 

Titulo: Aura

Autor: Carlos Fuentes

Editorial: Ediciones Era

2005

Elizabeth Jaramillo 

Mediadora de Lectura- P.B. Doce de Octubre 

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