“Cuando subió a su dormitorio, Connie hizo algo que no había hecho en mucho tiempo: se quitó toda la ropa y se contempló desnuda en el inmenso espejo. No sabía con mucha precisión lo que miraba o lo que estaba buscando, pero corrió la lámpara para que la luz le diese de lleno.”

Corría el año de 1928, en la Inglaterra protestante y David Herbert Lawrence saca a la luz una de las novelas más polémicas de la historia de la literatura universal El amante de lady Chatterley ¿Cómo se atrevió, el ahora afamado, D.H. Lawrence a hablar de sexo abiertamente en una sociedad monárquica y conservadora? Y más aún, del deseo sexual de una mujer.

La historia va así: una mujer noble, que es a su vez, una noble mujer no encuentra cercanía afectiva o atención por parte de su esposo, un día, sin más, conoce a un hombre de clase social baja, en quien ve cumplidas todas sus fantasías afectivas y amatorias. ¿Les suena el argumento de la novela? Pues bien, D.H. Lawrence nos habla de ello con detalle y mucha explicitud en las páginas de esta maravillosa y polémica novela, que no pudo publicar en su país natal hasta más de dos décadas después. La historia de la literatura erótica es fascinante, y si oficiamos de arqueólogos literarios, podemos encontrar que muchos de los argumentos de las historias de antaño tienen resonancia con las que ahora vemos en cine, televisión, series o la vida misma.

Ahora bien ¿Qué es el amor cortés? Cuando escuchamos o usamos esta expresión, no estamos haciendo referencia a la bondad, el decoro o la educación de este o aquella “Tan formalita que es” … ¡No! Cuando hablamos de amor cortés nos referimos a una suerte de concepto que surge en el medioevo y fue un recurso bastante utilizado en la literatura, por ejemplo, en El amante de Lady Chatterley; el amor cortés era aquel que se encontraba al margen de lo socialmente correcto, hacía referencia al concubinato, al adulterio, al amantazgo, a todas aquellas relaciones que no se encontraban formalizadas, o que bien, rompían los límites de lo moralmente correcto. Como pasa con muchas de las palabras y expresiones de nuestro tiempo (¡Bendita riqueza la del lenguaje!), la expresión y la palabra fue transformándose, con el uso y el desuso que de ella se hizo a través del tiempo.

Libro recomendado:

Autor: D.H. Lawrence

Editorial: Alianza
Número de páginas: 463

Sinopsis:

Inválido de guerra, Sir Clifford Chatterley lleva junto a su esposa Connie una existencia acomodada, aparentemente plácida, rodeada de los placeres burgueses de las reuniones sociales y regida por los correctos términos que deben ser propios de todo buen matrimonio. Connie, sin embargo, no puede evitar sentir un vacío vital. La irrupción en su vida de Mellors, el guardabosque de la mansión familiar, la pondrá en contacto con las energías más primarias e instintivas y relacionadas con la vida.

Información tomada de: 

https://www.panamericana.com.co/el-amante-de-lady-chatterley-/p

Invitados son todos y todas ustedes, a leer una novela rica en imágenes, figuras y polémicas, muchas de las cuales, aplican incluso a nuestra época.

 

Diana Carolina Paniagua Ramírez

Gestora de fomento de lectura y escritura

P.B. Doce de Octubre

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