“Cesó la horrible noche
La libertad sublime
Derrama las auroras
De su invencible luz.
La humanidad entera,
Que entre cadenas gime,
Comprende las palabras
Del que murió en la cruz”

Primera estrofa del Himno Nacional de Colombia, pieza escrita por Rafael Núñez e interpretada por primera vez al público el 11 de noviembre de 1887.
El himno fue oficializado como símbolo nacional en octubre de 1920.

El presente será el pasado del futuro. Sentencia obvia, pero no por ello falta de verdad o profundidad, pues en su significado podemos encontrar uno de los valores más potentes de la memoria en clave de presente; el lente preciso bajo el cual apreciar “Cesó la horrible noche”, ensayo documental del director, productor y director de fotografía Ricardo Restrepo.

Esta pieza audiovisual, producto de las imágenes capturadas por Roberto Retrepo, abuelo del director, puede ser considerada como un viaje al pasado de una nación: Colombia. Un viaje que comenzó a construirse, a capturarse, hace más de 70 años, pero que en 2014 vio la luz y saltó de la mirada íntima a la memoria colectiva. Una cápsula del tiempo cuyo encuentro por azar retrata el diario El Espectador en su artículo: “Los rollos ocultos del doctor Restrepo”, y que da cuenta de uno de los episodios más sangrientos de la historia de Colombia: el Bogotazo.

El relato comienza con una cita de William Ospina, una pregunta por la “horrible noche” que “cesó” en Colombia y fue proclamada por Rafael Núñez. Continua con la imagen de la bandera colombiana, ondeante y desenfocada; el centro actual de Bogotá en medio de la lluvia y cubierto por una especie de humareda, como “incendiado”, y los pasos rápidos, casi que sonoros, de los transeúntes. Tres imágenes que presentan la simbología, el lugar y los personajes de este ensayo audiovisual no superior a 25 minutos. Acto seguido entra la noche y, con ella, las imágenes del pasado. Una forma sutil de decirle al espectador: veamos.

Sin embargo, antes del horror, Ricardo introduce brevemente a su abuelo, hombre de letras y la medicina, apasionado por los viajes y consciente de la realidad de su país. Él, narrador testigo que solo se deja ver un par de veces y de forma tímida, es quien a través de su nieto cuenta con imágenes y fragmentos de sus diarios el contraste social y la tensión política de su época. En este perfil, el color cálido de las imágenes, las risas, bebidas, finos trajes y estancias de la que bien podría llamarse clase alta, contrasta con el blanco y negro que sobrevendrá después; con las ruanas, los mercados y los pies descalzos.

El punto de quiebre en la narración, la horrible noche, llega con el día señalado: 9 de abril de 1948. La fecha y sus consecuencias son mencionadas desde el inicio, pero en el tiempo de la narración son introducidas con un corte en el montaje y el sonido. Atrás quedan imágenes del hogar y de la infancia, de la intimidad de Roberto. La ambientación de unas guitarras es reemplazada por vidrios quebrados, tiros y gritos; por la turba. En adelante, se observarán la ciudad, una Bogotá que bien parece bombardeada al estilo de la Segunda Guerra Mundial; y los transeúntes. Personajes de andar lento y mirada profunda; la inquietud y rostro de lo acontecido.

De lo siguiente, una escena en la que el tiempo se devuelve y una imagen que se repite: la bandera de Colombia extendida en el piso, sucia, rodeada de flores pisoteadas, envolviendo una cruz y custodiada por un militar armado cuyo rostro no se observa; parecen plantear, respectivamente, un deseo ante lo ocurrido y el resumen de la historia violenta de nuestro país.

Al final, la pregunta del director: ¿cómo explicar la barbarie y la injusticia desde un relato familiar?, contribuye a que el espectador configure su propia opinión sobre lo observado. Lo cierto es que nos encontramos frente a un material de gran valor documental para Colombia.

“Cesó la horrible noche” de Ricardo Restrepo estará disponible en el siguiente enlace de Vimeo hasta este domingo 12 de abril a las 8.00 p. m.

Sobre el nueve de abril…

Con motivo de esta fecha en la que, además de recordar el Bogotazo conmemoramos el Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, queremos recomendarte los tomos I y II de “100 preguntas y respuestas para comprender el conflicto colombiano” de Mauricio Albeiro Montoya.

Los libros, como bien lo dice el título, están construidos a modo de preguntas y respuestas y, precisamente los dos primeros interrogantes del tomo I son: “¿Qué sucedió un 9 de abril de 1948 en Colombia?, y ¿quién era Jorge Eliécer Gaitán?

Ambas respuestas, claro está, son presentadas después de un breve contexto sobre la llamada revolución de medio siglo iniciada por Tomas Cipriano de Mosquera, las guerras civiles y constitucionales del siglo XIX y las hegemonías políticas que siguieron a la Constitución de 1886.

También, te invitamos a observar la galería “Fotos Sady” proyecto de la Biblioteca Luis Ángel Arango con el apoyo de Señal Radio Colombia, Señal Radiónica y el Banco de la República. Entre la exposición, que recoge el trabajo del fotógrafo Sady González Moreno, otro testigo y retratador de nuestra historia, se encuentra una galería dedicada específicamente al Bogotazo.

Enlace para observar la galería: https://proyectos.banrepcultural.org/sady-gonzalez/es

 

Elaborado por:

Daniela Agudelo Berrío,
Gestora Social y Cultural
Parque Biblioteca Gabriel García Márquez Doce de Octubre.

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