En tiempos de cuarentena, cuando la salud pública del país, y de muchos otros, requiere de nuestra permanencia en casa, es importante resaltar esas historias en las que la literatura representa una alternativa de vida, una compañía, otra forma de pensar, un nuevo camino, Balzac y la joven costurera china de Dai Sijie es una de ellas.

Esta es una obra autobiográfica enmarcada en la China comunista de Mao Zedong a finales de los años sesenta, donde los jóvenes intelectuales o hijos de intelectuales, eran llevados a las montañas para “reeducarse,” aprendiendo de todas las labores del campo:

Dos palabras sobre la reeducación: en la China roja, a finales del año 1968, el Gran Timonel de la Revolución, el presidente Mao, lanzó cierto día una campaña que iba a cambiar profundamente el país: las universidades fueron cerradas y los “jóvenes intelectuales”, es decir, los que habían terminado sus estudios secundarios, fueron enviados al campo para ser “reeducados por los campesinos pobres” (p.14,2001)

En este sistema de reeducación, los programas educativos se vieron reducidos a impartir conocimientos limitados a la industria y a la agricultura, esto por medio de manuales y El pequeño libro rojo de Mao, que durante varios años, fueron la única fuente de conocimiento intelectual. Por lo tanto, toda literatura con potencial revolucionario estaba prohibida, es decir, muchas de las obras clásicas estaban vetadas para su lectura. Se hicieron redadas en casas, centros educativos y universidades para quemar todos los libros al estilo distópico de Fahrenheit 451 de Ray Bradbury.

En este contexto, nos cuenta la novela que a las montañas del Fénix del Cielo, cerca de la frontera con el Tíbet, llegan dos jóvenes de ciudad, Luo y el personaje en primera persona, violinista, que nos cuenta la historia y que nunca nos revela su nombre, de 18 y 17 años respectivamente. En el pueblo al que llegan, deben aprender a vivir con austeridad, con escasez, abandonando toda la vida conocida, y asimismo, a realizar labores como sembrar arroz, cuidar bueyes, llevar cubos con excrementos sobre sus cabezas, o sacar carbón de minas excavadas en el suelo.

En medio de este proceso de reeducación conocen a otros dos personajes que llegan a romper la monotonía y a transformar su estadía en el campo. Uno es un joven que llega a reeducarse en una aldea cercana, El Cuatrojos, hijo de un escritor y una poeta, que esconde una maleta, como un tesoro, cargada de clásicos de la literatura, y que se ve en la obligación de prestar los libros cuando descubren su secreto. El primer libro que presta a Luo y su amigo es Ursule Mirouët de Honoré de Balzac:

Imaginen a un joven virgen de diecinueve años, que dormitaba aún en los limbos de la adolescencia y sólo había conocido la cháchara revolucionaria sobre el patriotismo, el comunismo, la ideología y la propaganda. De pronto, como un intruso, aquel librito me hablaba del despertar del deseo, de los impulsos, de las pulsiones, del amor, de todas las cosas sobre las que el mundo, para mí, había permanecido hasta entonces mudo. (p.87, 2001)

Estas historias provenientes de los clásicos literarios comienzan a narrarlas al personaje de la sastrecilla, con quien comparten también proyecciones de películas en la ciudad y por quien ambos sienten un profundo afecto, tanto por su sencillez como por su belleza, y que finalmente, es la que representa la influencia de la literatura como un motor de revolución individual y personal:  “Me ha dicho que Balzac le había hecho comprender algo: la belleza de una mujer es un tesoro que no tiene precio”. (p. 267, 2001)

Esta obra, con el uso de un lenguaje sencillo, que no deja de ser sutil y bello, no es más que una invitación a otorgar un valor a la literatura en nuestro reconocimiento del mundo y que, en muchos casos, nos incita a reflexionar sobre la vida, sobre nuestras decisiones, nuestros sentires. Y como la quema de la biblioteca del Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, nos lleva a un recorrido por grandes autores como Balzac, Victor Hugo, Stendhal, Dumas, Flaubert, Baudelaire, Romain Rolland, Rousseau, Tolstói, Gógol, Dostoievski, Dickens, Kipling, Emily Brontë, entre otros, quienes, en palabras de Italo Calvino: “Los clásicos son libros que ejercen una influencia particular ya sea cuando se imponen por inolvidables, ya sea cuando se esconden en los pliegues de la memoria mimetizándose con el inconsciente colectivo o individual”. (1993)

Libro recomendado:

Autor: Dai Sijie

Editorial: Salamandra, 2001
Traducción: Manuel Serrat Crespo
Número de páginas: 192

Sinopsis:

Dos adolescentes chinos son enviados a una aldea perdida en las montañas del Fénix del Cielo, cerca de la frontera con el Tíbet, para cumplir con el proceso de «reeducación» implantado por Mao Zedong a finales de los años sesenta. Soportando unas condiciones de vida infrahumanas, con unas perspectivas casi nulas de regresar algún día a su ciudad natal, todo cambia con la aparición de una maleta clandestina llena de obras emblemáticas de la literatura occidental.

Información tomada de: 

http://salamandra.info/libro/balzac-y-joven-costurera-china

Los invitamos calurosamente a abordar esta lectura y a dejarnos sus apreciaciones sobre ella. También pueden ver su adaptación cinematográfica y contarnos cuál es el lugar de la literatura en sus vidas.

Y recuerden que #NosMueveLaCultura

 

Elizabeth Jaramillo P.

Mediadora de lectura PBDO

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