La carretera

 

El Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín propone la lectura de esta obra del escritor Cormac McCarthy, novelista estadounidense considerado por algunos críticos a la altura de Faulkner y Hemingway, y que hoy cautiva a Hollywood como guionista.

Por: Sirley Natalia Trespalacios

Técnica de biblioteca

Parque Biblioteca León de Greiff, La Ladera

No resulta posible saber a ciencia cierta qué mes, qué día, qué año y qué hora es en el presente remoto. Un niño y su padre recorren la carretera y llevan consigo un carrito con enseres que han encontrado en diferentes lugares. Van por la ruta sin saber qué suerte les espera. ¿Hacia dónde se dirigen?, ¿hasta dónde llegarán? ¿quién los espera?

Y mientras realizan el recorrido, el padre tiene cortos recuerdos de su vida en el pasado, de la tranquilidad que vivió al lado de su esposa antes de lo sucedido, también recuerda aquellos momentos que lo doblegaron de dolor. Lo vivido se confunde en su memoria hasta el punto de no saber si es realidad o el producto de su imaginación como un mecanismo de defensa ante la devastación que están viviendo él y su hijo.

Hay poca vida en el camino, casi ninguna, es fácil encontrar ruinas porque están por todas partes, lo difícil es encontrar el alimento pese a que les resulta esencial para continuar la ruta hacia el sur. Lo único que atesoran este par de seres es la soledad que hay a su alrededor y la compañía que se entregan el uno al otro.

En la carretera encuentran el peligro, el hambre y el frío, situaciones que tienen que enfrentar para no dejarse morir, quieren ir más allá, quieren llegar al destino que se han prometido, por lo que se ven en la necesidad de entrar en casas que antes estuvieron habitadas, solo queda sobrevivir aunque sea por una noche. Encontrar algo con qué cubrirse y protegerse del frío o una lata de comida que puedan hacer rendir. Todo lo que encuentren puede serles de utilidad, lo guardan en un carrito que llevan rodando en la carretera, pues no se sabe cuándo van a necesitar aquellos objetos.

La carretera está manchada de lodo seco, hay restos de lo que pudo ser fuego, los árboles muertos se encuentran por doquier, el agua no puede satisfacer su sed puesto que su color grisáceo es una alerta sobre su contenido. El padre, frente a esta adversidad, le dice a su hijo que ellos son los buenos y que llevan el fuego, tratando de darle fortaleza,  palabras que le repite en aquellos momentos en que lo ve abatido y cansado.

Es el retrato de un mundo que parece un rezago del apocalipsis, un mundo sin árboles, sin pájaros, con un mar y un cielo color plomo, donde el hombre se ha reducido a un estado primitivo. Los diálogos son escasos, el contexto es tan extraño para ellos, sobre todo para el niño, quien está creciendo en ese lúgubre escenario. El fuego es lo que los mantiene vivos, sobre todo el fuego que existe dentro del niño, acompañado de su padre que siempre ha estado ahí.

Sobre Cormac McCarthy

Su nombre real es Charles McCarthy, nació el 20 de julio de 1933 en Providence, Rhode Island (Estados Unidos) y creció en una localidad de Tennessee llamada Knoxville. Sus primeras novelas se sitúan en los bosques y pueblos chicos del lugar de su niñez.

Sus primeras cuatro novelas estaban situadas en locaciones rurales del estado de Tennessee. A partir de su siguiente novela, Blood Meridian o The Evening Redness in the West (1985), McCarthy encuentra en la historia del Oeste de los Estados Unidos su gran tema.

Logró el premio National Book Award por “Todos los hermosos caballos” (All The Pretty Horses, 1992). Y el premio Pulitzer en el año 2005 con la novela, “La carretera” (The road, 2006). Tras una vida de austeridad por elección y de un gran amor por los animales, fue a partir de sus 60 años que su obra empezó a ser reconocida. Ahora es uno de los autores predilectos de Hollywood y con más de 80 años sigue escribiendo prolíficamente.

Referencia:

La Carretera

Cormac McCarthy

2007

210 Págs.

Signatura: 813 M1161roa

Ubicación: Parque Biblioteca Manuel Mejía Vallejo, Guayabal

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