El efecto Jimmy Liao [Recomendado literario]

Evocar lo amado, una invitación para confesar lo que produce el efecto Jimmy Liao. Ustedes, lectores, dueños del acontecimiento literario, seguramente comprenderán con emotiva complicidad, cómo se da el milagro del encuentro entre obras y sus cautivos amantes, que siempre quieren más y van por ello, descubriendo entre páginas las huellas del autor.

Una obra llena de misterios, mezcla de infancias cosechadas a la luz del silencio. Él está presente en la maratón de hojas que se despide del árbol en invierno, narrando en el más vital detalle la policromía del instante. Es momento presente, es ensoñación; él es soberano de la metáfora, para mí un traductor gráfico de sueños lúcidos, casi un alquimista que domina en la más mística perfección la poética de sus laberintos íntimos, en dos idiomas; sus obras contienen un equilibrio entre una narrativa simple, como proclama la filosofía Zen, despertando con las palabras la magia e cada momento, y por si fuera poco, se asegura de hacerse comprensible en muchas formas de leerlo; quienes lo conocen, con certeza tendrán en la memoria un recuerdo casi tangible de sus ilustraciones, que en sí mismas gozan de tanta sutil sabiduría; que solo un lector lleno de silencios podrá disfrutar.

Al principio, después del estupor en que me dejó “El sonido de los colores” quedaron en mí tantas preguntas que solo el dialogo con su obra me podría aproximar a unas posibles respuestas, ¿o quizás a más preguntas? Y es que en un momento histórico como este, en el que incluso, la literatura infantil es presa de hilos invisibles que amañan el pensamiento de los primeros lectores, Jimmy Liao,  nos pone frente a un paradigma que podría revolucionar el concepto de la filosofía y la promoción de la lectura; ¿qué provocamos alrededor del ritual de lectura con los niños?

Más que el juego de palabras, incluso más que la fiesta que debe ser la lectura, este acto de encontrar mundos, debe significar un acontecimiento para los que participa de él. Los promotores de lectura somos Quijotes que contra todo molino de pesimismo aceptamos con convicción la misión bibliotecaria, y para esto, un aliado como Jimmy Liao garantiza un triunfo seguro.

Sus obras no conocen derrota posible, “No soy perfecta”, “Soy feliz, no me preocupo” y  “Ojalá pudiera formular un deseo”, solo son una muestra de la invitación a su propia revolución, que es tal vez la revolución de todos los niños del mundo; en su obra, el lector adulto encontrará quizás el eco de ese secreto tan suyo que creció a su lado. Reconciliarse con el niño interior con libros como “La luna se olvidó”, “No hace mucho tiempo” o “Desencuentros”, son el acorde armónico que trae ese aroma a nostalgia de la magia que se cambia por asuntos rutinarios, y ahí donde el sacrificio de la adultez y los otros pesos del mundo parecen llevar delantera, el autor nos ofrece, con la más desnuda humanidad, una oda triunfal a ese halo que sostiene la belleza en todas las formas de vida, hablo de libros como  “El sonido de los colores” y “Piedra azul”, que son una firme declaración de lucha incansable por no renunciar a lo esencial, a lo sutil del asombro que intenta esconder la resignación cotidiana.

Esa indescriptible sensación de hacerse parte del milagro bajo el infinito techo de una biblioteca, como decía Gail Carson Lavine, lo dejaría a dos acontecimientos narrados por Jimmy Liao en sus  libros,  “Esconderse en un rincón del mundo”, que  conjugado en triada con “Hermosa soledad” y “No hace mucho tiempo”, construyen en conjunto para el lector un refugio donde dialogar con el trino sin eco de sus penas mudas:

17 de febrero

Cubierto con nubarrones densos.

Cuando se siente desgraciada,

Se esfuerza por recordar,

A ver si le sale entero

El poema de amor ardiente de su niñez.

 *1995 Hermosa Soledad, Jimmy Liao, Barbara Fiore Editora.

Así es Jimmy Liao, un valiente artista que impone humanidad en su obra, con títulos como “El pez que sonreía”, “La luna se olvidó” y “Dame un abrazo”, de esos prolongados que se quedan como una caricia en el alma. En realidad yo no encontré a Jimmy Liao, él fue quien me encontró a mí y a ti en el momento mismo en que escribía sus libros.  Su obra completa es una urgente sinfonía que aguarda en los estantes de las bibliotecas públicas de Medellín.

Lorena Zapata Lopera

Una mujer con unas sensibilidades cultivadas desde la poesía y el trabajo comunitario, en los que se destacan trabajo con juventudes, mujeres, organizaciones sociales  y bibliotecas.

Sus escritos han sido citados desde el 2010  sobre distintos temas de interés cultural, y su obra es inédita.

Es poeta invitada al 27° Festival Internacional en Poesía de Medellín y al 13° Festival internacional  de poesía de Quetzaltenango en Guatemala.

Gestora cultural de profesión y amante a la vida por vocación.