La maquina del tiempo de H. G. Wells.

Por: Luisa María Gómez E.

 

Los viajes en el tiempo siempre han sido para el Hombre material de trabajo y referencia en una gran cantidad de espacios, han transitado por los literario y lo cinematográfico debido a la amplia gama de posibilidades que surgen de la construcción de relatos fantásticos que logren dar respuesta a la constante incógnita que nos acompaña desde el principio de los días ¿tendremos un futuro prometedor?

Desde aspectos más técnicos áreas de estudio como la Física, hace énfasis en la imposibilidad de viajar en el tiempo, se tienen algunos fundamentos teóricos que aún no logran probarse, esto ha dejado un gran espacio para la especulación, espacio donde la pregunta se reduce a ¿será posible viajar en el tiempo?  El escritor Inglés H.G Wells nacido en el año de 1866 escribe una de las obras fundantes del género de la Science fiction  “La máquina del tiempo” obra publicada por primera vez en Londres en el año de 1895 donde el autor narra la historia de un inventor de finales del siglo XIX quien logra crear una maquina para viajar a través del tiempo, específicamente al futuro donde alcanza a contemplar con sus propios ojos cuál ha sido el rumbo que ha tomado la humanidad.

La historia comienza con un grupo de personas que se reúnen alrededor del relato del Viajero del tiempo quien a pesar de la poca fe de sus acompañantes inicia la explicación de cómo logró desmitificar la imposibilidad que significaba el tiempo como “Cuarta dimensión” y su acceso a ella.

El relato del Viajero inicia en el año 802.701 donde más allá de encontrarse con una sociedad futura en la plenitud de su desarrollo, rebosante de avances tecnológicos (como en la mayoría de las ocasiones la imaginamos) se encuentra con el mundo en “decadencia”, un nuevo lugar que se disfraza en primer momento bajo la mentira de la perfección, que distorsiona la percepción de quien viaja por primera vez a unas tierras donde lo bello abunda.

 

Vi un verdor más rico extenderse sobre la colina, y permanecer allí sin interrupción invernal. Aun a través del velo de mi confusión la tierra parecía muy bella. Y así vino a mi mente la cuestión de detener la máquina. (Wells,S.F: 44).

 

El Viajero descubre que el mundo es habitado en su superficie por unos extraños seres muy bellos, denominados como Los Eloi, seres hedonistas que a primera vista muestran ausencia de inteligencia y fuerza física. Estos seres como plantea Wells son el reflejo del ideal de una humanidad sin problemas, una humanidad que perdió su esencia de luchadora

 

La seguridad demasiado perfecta de los habitantes del Mundo Superior los había llevado, en un pausado movimiento de degeneración, a un aminoramiento general de estatura, fuerza e inteligencia (Wells, S.F:73).

 

El viajero descubre que Los Eloi viven bajo el rigor del miedo, miedo a la oscuridad y a lo que por debajo de ella se esconde, Los Morlock siniestras criaturas, las cuales, son la contra cara de la humanidad, seres siniestros habituados a vivir en las tinieblas.

 

Y ahora comprendí hasta cierto grado, cuando menos, la razón del miedo de los pequeños habitantes del Mundo Superior a las tinieblas. Me pregunté vagamente qué perversas infamias podían ser las que los Morlocks realizaban durante la Luna nueva. (Wells, S.F:79)

           

 

 

La obra de Wells se considera hoy como un reflejo de la sociedad actual, una constante relación de dominación, basta decir que el tiempo no tiene marcha hacia atrás, solo hacia adelante.