Este libro me pareció muy simpático. Me lo leyó por primera vez hace varios años una compañera de trabajo cuando estaba recién ingresada al mundo de las bibliotecas públicas.

Yo no tengo hijos, pero sí tengo sobrinos y acepto –no sin vergüenza- que en muchas ocasiones he dejado que el monstruo se los coma porque creo que estoy demasiado ocupada para atender sus llamados, o porque desde mi visión adulta del mundo pienso –y es horrible y equivocado- que lo que tienen por decirme es menos importante que mis tareas laborales o académicas.

 

Éste es un libro álbum, es decir, una historia contada a partir de una concordancia minuciosa entre palabra escrita e ilustración, que cuenta la historia de Bernardo, un niño que tiene algo por decir a sus padres ¡algo muy importante!, pero estos no le prestan atención y termina de forma absurda cuando un monstruo azul toma el lugar del niño.

El autor mezcla el humor y la extravagancia para ilustrar una escena cotidiana: adultos que posponen las solicitudes de los niños. ¿Quién, que conviva con un niño o niña, no lo ha hecho? Pero la historia no busca sermonear o dar consejos, simplemente deja que cada quien se vea reflejado en el papel que interpreta en su vida cotidiana.

 

Decidí leer el libro con mis sobrinos, y confesaron sentirse plenamente identificados con Bernardo; aunque también se reían al afirmar que cuando sus padres no les ponen atención ellos insisten hasta captar su atención y a veces logran sacarlos de casillas y antes de ser escuchados se llevan su buen regaño. Leí el cuento con los papás presentes –yo estaba un poco prevenida porque creí que podrían molestarse al ser denunciados por mí- y se miraban entre ellos y se reían sonrojados, como aceptando en silencio que también han permitido que el monstruo se coma a sus hijos. Después de leer, hicimos una manualidad muy sencilla que le permitió a cada uno imaginar cómo es ese monstruo que se los come cuando se sienten ignorados, y caricaturizando este sentimiento de abandono logramos reírnos un poco de la situación.

 

 

Mis sobrinos quedaron con la tarea de sacar su monstruo de papel cuando no sean escuchados y rugir a espaldas de sus papás hasta que estos se conviertan en una gran oreja que los atiende. Y yo quedé con el compromiso de llevar más libros y hacer más manualidades con ellos. Bueno, esa es una verdad a medias. También me comprometí a no dejar que el monstruo se los coma por mi culpa, otra vez.

 

Sobre el autor

 

David McKee es un escritor de literatura infantil e ilustrador británico. Nació el 2 de enero de 1935 en Inglaterra. Siendo muy joven comenzó a dibujar caricaturas y trabajó para una revista y un periódico antes de tener éxito como dibujante independiente. Sus libros ilustrados para niños son un éxito y se han publicado en más de 20 países.

 

Referencias

Empieza por prestar el libro:

 

Ahora no, Bernardo no se encuentra en la colección de tu Biblioteca Pública Altavista, pero puedes solicitar su préstamo por el servicio Libros sin fronteras.

ISBN:                         9587042778

Clasificación DEWEY: I 823 M154ah

Título:                        Ahora no, Bernardo / David McKee; traducción Yolanda Reyes

Pie de imprenta:      Bogotá: Alfaguara, 2005

Descripción:             32 p.: il.

Serie local:               Nidos para la lectura

Materia:                     Libros infantiles ingleses, Libros de imágenes.

 

¿Quién te recomienda este libro?

 

Maria Pía González, mediadora social y cultural de la Biblioteca Pública Altavista.