ÁRBOLES QUE CUENTAN HISTORIAS

ÁRBOLES QUE CUENTAN HISTORIAS

Parque Biblioteca Manuel Mejía Vallejo, el Colectivo
Doña Pacha y la Mesa Ambiental de Guayabal

Parque Biblioteca Fernando Botero, San Cristóbal

Introducción

La Comuna 15 de Medellín cuenta con un importante bosque urbano distribuido en distintos puntos públicos como avenidas y parques, también en lotes privados y mixtos como el Parque de la Conservación, el cementerio Campos de Paz, y los clubes Comfenalco y El Rodeo. Pese a que este arbolado ayuda a mitigar los altos índices de contaminación ambiental en el territorio, su fragmentación y la disminución acelerada de los ejemplares de árboles solitarios -evidente en la transformación del paisaje- son algunas de las preocupaciones más vigentes de los habitantes de Guayabal.  

Con el proyecto Árboles que cuentan historias se busca recoger relatos e imágenes que resaltan y visibilizan el valor simbólico e histórico de los árboles como elementos fundamentales del territorio. Esta documentación es necesaria para una posible futura declaración patrimonial y para fomentar el cuidado de los árboles entre los habitantes de la comuna, partiendo de que no se cuida lo que no se ama y no se ama lo que no se conoce. Se espera también invitar a urbanistas a que diseñen ciudades que no excluyan a sus árboles, no solo por los beneficios que aportan a los ecosistemas, sino también por las grietas emocionales que quedan en su comunidad cuando son talados.  

En esta exposición se presentan algunos de las historias, acompañadas por imágenes en técnica collage que han sido construidas a partir de elementos recolectados en ejercicios de escritura, oralidad y cartografía, liderados por el Parque Biblioteca Manuel Mejía Vallejo, Guayabal, durante el 2019 y el 2021. Todos los individuos arbóreos que componen las primeras fases del proyecto habitan la comuna 15, sin embargo, se espera que esta cartografía de árboles pueda ser complementada con historias e imágenes de individuos arbóreos de toda la ciudad.  

 

Contacto: Jessika Cano Uribe

tsocial.guayabal@bibliomed.gov.co 

Montaje físico en el Parque Biblioteca

Individuos arbóreos en Guayabal 

Los árboles en la ciudad contrastan la presencia del cemento y el color del ladrillo para configurar el paisaje urbano; son evidencia de la mirada de los urbanistas de su época y vestigios de las voluntades políticas y las tendencias forestales locales; pero son también barreras contra el ruido y otros contaminantes, hogar y proveedores de alimentos de muchos animales, protectores de las cuencas hidrográficas y de la flora nativa.  

Desde su ubicación inmóvil un árbol puede calmar la temperatura, los vientos y reducir la erosión del suelo, así mismo generar sombra, aroma y frescura en su lugar. Más que arraigado a la tierra está sembrado en el corazón de quien depositó la semilla o de quienes lo han cuidado hasta encadenando su cuerpo contra él para evitarle la muerte. 

Los árboles son por encima de todo testigos sabios de lo que pasa a su alrededor, comunican cuando la tierra está enferma o cuando una comunidad desvaría. Incluso los que ya no están – de los que solo quedan pedazos de madera seca y un gran vacío en el suelo –podrán decir algo sobre la ciudad que los vio caer. 

Esta es una pequeña muestra de cómo los árboles de Guayabal son más que parte de su paisaje, son contadores de historias: la de una familia que empieza de nuevo su vida en otro barrio, la de las soledades de los adultos mayores, la del desplazamiento de las prácticas rurales a los barrios, la de un habitante de calle que se resiste a abandonar sus raíces y la de la transformación social, cultural y económica de una comuna entera.  

Investigación: Parque Biblioteca Manuel Mejía Vallejo y el Colectivo Doña Pacha. 

Textos: Carlos Alfonso Rodríguez, Jessika Cano Uribe, Mario Fernández, Margarita María García Suárez y Ramón Marín 

 Los Collages son una construcción colectiva de: Alejandra Giraldo, Carolina Hoyos Bolívar, Jessika Cano Uribe, Oscar David Díaz Zuleta y Stefanía Marulanda 

Árboles en el Parque de la Conservación 

Durante la pandemia de Covid 19 ocurrieron muchas cosas, entre esas, el Parque Zoológico Santa Fe pasó a ser el Parque de la Conservación. La noticia que a muchos les llegó estando en su casa, no a todos los tomó por sorpresa. Desde hace años este lugar ha estado dedicado al cuidado de la biodiversidad del país y no al cautiverio de animales.  

Actualmente, mamíferos, anfibios, reptiles, aves e invertebrados que son cuidados en el parque reciben los beneficios ecosistémicos de los 1117 individuos arbóreos que lo habitan. Algunos de estos árboles se conservan desde que esas tierras le pertenecieron a Mercedes Sierra de Pérez, quien las donó a la Sociedad de Mejores Públicas. Las condiciones bajo las cuales realizó este regalo se han cumplido: la casa se preserva como el Museo Santa Fe y las áreas aledañas están destinadas a ser un parque de ciudad.  

Otros individuos arbóreos, los más pequeños o menos longevos, han sido sembrados por los profesionales o grupos que han pasado por el lugar. Actualmente tienen una apuesta por sembrar árboles que sean nativos y esperan crear una colección viva en la que cada árbol esté allí con un propósito, por ejemplo, el de conservar una especie que necesite refugio, así como lo hacen con la fauna.   

 

Investigación: Parque Biblioteca Manuel Mejía Vallejo y Mesa Ambiental de Guayabal. 
Textos: Jessika Cano Uribe, Juan Camilo Rojas.  

Collages: Jesús David León  

Agradecimientos al Parque de la Conservación. 

Fecha

Dic 02 2021 - Dic 23 2021
Categoría

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