Vivir muchas veces la vida | María Cristina Restrepo [Letras abiertas]

Al comienzo, cuando los hombres eran cazadores recolectores, habitaban en cuevas y acababan de conocer el fuego, lo que hoy guardan las bibliotecas se encontraba en la memoria de los ancianos: los saberes, la manera de fabricar herramientas y de atrapar a un animal, los caminos, el lugar donde estaban los lagos y los ríos, las plantas curativas, los relatos sobre el origen del mundo, la vida de los antepasados, las historias fantásticas que nacían de su imaginación. Narraciones tan importantes como las que hoy nos seducen en los libros por su poder de reflejar de mil maneras la vida, enseñándonos quiénes somos.

Ahora contamos con las bibliotecas y los archivos, que no en vano son llamados los centros de la memoria. Allí se encuentra lo que la humanidad ha pensado, creado, soñado, imaginado, realizado y aun lo que no ha podido hacer, desde aquellos lejanos días de las cavernas. No es exagerado decir que todo lo que ha pasado por la mente humana, está escrito en los libros. Por eso es tan maravilloso entrar a una sala abarrotada de libros, puestos en orden y debidamente clasificados para que ningún lector se quede sin leer aquello que despierta su curiosidad.

Pero las bibliotecas no solo guardan para nosotros libros, revistas y documentos relativos a nuestra historia y nuestro desarrollo, sino poesías, cuentos, novelas, igualmente importantes. A través de la literatura hemos tratado de explicar el mundo o recrear la vida, según la mirada particular del escritor. Cada libro es un universo en sí mismo, así como cada autor tiene una mirada particular de la existencia. Y el lector que se atreve a recrear con su lectura lo que está escrito entre las páginas de esa novela, de esos cuentos o poemas, descubre que participa de algo único.

Para el lector no existen las barreras del tiempo porque los libros lo llevan al pasado, lo impulsan hacia el futuro, como si viajara en una máquina del tiempo. El lector no está solo, pues participa de la vida de los personajes, enriquece sus ideas, adquiere conocimientos, sueña con lo que antes ni habría imaginado. Al leer comprenderá que su vida tiene mucho en común con la de otros hombres, desde los antiguos griegos y aún más atrás en el tiempo, hasta llegar a nuestros días. Además, es libre de elegir sus lecturas con la tranquilidad de saber que siempre habrá nuevos libros a su alcance, prontos a llevarlo a vivir muchas vidas.