Los libros buscan al lector [Letras Abiertas]

Querido lector,

Hablar de los libros y la lectura es un tema infinito. Aquí te diré unas breves palabras sobre ese encuentro fecundo entre autores y lectores. Los libros llegan a tus manos porque hay algo que estás buscando. Muchas veces no sabemos qué estamos buscando. Pero milagrosamente, ese libro que tomas al azar de la estantería de la biblioteca te está hablando a ti. En él encuentras una historia que resuena en tu alma, una frase que ilumina tu camino, una palabra que te lleva al diccionario y te ayuda a descifrar un sentimiento que llevas dentro, un personaje que se parece a tu madre y te revela un asunto que no habías podido comprender, o algún otro personaje que te habla al oído como si fuera tu amigo más fiel.

El libro te habla y también te escucha. En su silencio cargado de palabras, tus manos, al pasar las hojas, van conversando con el autor. Una conversación íntima que los une para siempre, sin ninguna obligación de parte tuya ni del libro. Esa intimidad es sagrada y te permite entrar en contacto quizás con lo más profundo de los sentimientos de ambos, pues los libros nos cuentan historias pero sobre todo exploran los sentimientos y el lado oculto de la vida, que es casi imposible de comprender cuando vivimos, pues la vida cotidiana nos impone ritmos y sucesos que nos sobrepasan.

El libro también te expulsa de ti mismo y te permite ver otros mundos, otros corazones que viven, gozan y sufren de formas que acaso no habrías sospechado hasta el momento. Y de esa manera enriquece tu vida. El hallazgo de la voz singular de cada autor, que puede ser, igualmente, distinta en cada libro de un mismo autor, es también un encuentro con el lenguaje que hace crecer el océano de palabras que llevas dentro. Así las palabras no solo nos permiten leer los libros, también nos ayudan a leer el mundo que nos rodea, a inventar historias, a conversar con otros, a resolver problemas y acercarnos al misterio de la vida.

La experiencia de la lectura no termina con la última página del libro, pues este seguirá vivo para siempre dentro de ti. Nuestra vida está marcada por una larga tradición literaria que es parte de la sociedad y la lengua que habitamos. En nosotros están las huellas de los libros que hemos recorrido. Y en ellos nuestra alma y la de tantos otros seres. En el silencio de la lectura, querido lector, abrazas el universo entero.