La otra misma | Jaime Jaramillo Escobar [Letras abiertas]

La próxima apertura del nuevo edificio de la Biblioteca Pública Piloto de Medellín, en el céntrico barrio Carlos E. Restrepo (Carrera 64 N° 50-62), trae sorpresas para sus numerosos usuarios de toda la ciudad.

Amplios y cómodos y bien acondicionados espacios para todas las actividades disponibles permiten optimizar los diferentes servicios y ofrecen mejor respuesta al interés que siempre han tenido los constantes amigos de La Piloto en el gusto por la lectura, o la importancia de sus estudios particulares, o la urgencia de sus trabajos académicos en un ambiente especialmente diseñado para satisfacer su comodidad en un lugar tranquilo, amable, acogedor y respetuoso.

La primera novedad es la Librería, contigua a la entrada principal. En la Recepción el interesado puede enterarse de las actividades de la Biblioteca y recibir catálogos. Al lado se encuentran la cafetería, un amplio lobby y un patio multipropósito de más de 100 m2. También dos salas modulares para talleres, un centro de copiado, el taller de mantenimiento y un depósito de materiales, así como el almacén y la enfermería. Además: la galería de exposiciones temporales, la sección de procesos técnicos, sala de computadores, salas de lectura y estudio, y parte de la colección general. Protegida y cuidada en un extremo queda la sala infantil, amplia y bien dotada, y por último la conexión con el edificio del auditorio general y dependencias como la muy importante Sala Antioquia y el Archivo Fotográfico, internacionalmente calificado como uno de los mejores de América en contenidos y tecnología.

En el segundo nivel se encuentran las oficinas administrativas, parte de la colección general, la hemeroteca patrimonial, el fondo editorial, el museo del patrimonio y gestión documental, salas de reuniones, sala modular de exhibición, sala de proyección, sección técnica, depósitos, sala de audiovisuales, salas individuales de lectura y estudio, sala de computadores, sala de literatura, estanterías multipropósito, cocineta para el personal de empleados y dependencias auxiliares.

Todo este conjunto ofrece a la ciudad una biblioteca viva en expansión, acorde con el nivel que distingue actualmente a Medellín en los diversos campos de la cultura.