La intacta materia de otros días, para no olvidar dónde está el origen [Recomendado Literario]

“Que nos acoja la muerte con todos los sueños intactos” 

Manuel Mejía Vallejo

Querido lector, el libro del que te hablaré es una invitación a no olvidar dónde comienza todo, eso que de niños nos hacía sentir seguros, eso que quizás con el paso del tiempo dejamos rezagado.

La intacta materia de otros días es el encuentro de dos amigos, Manuel Mejía Vallejo y Álvaro Mutis, evocando el campo,  la montaña, los ríos, la inmensidad de la mar y la muerte; una muerte que trasciende el mero hecho de sucumbir y que se hace irremediable ante el olvido, pues morimos cuando nos olvidan; cuando olvidamos. Esta edición conmemorativa recoge en sus páginas esos textos que nos hacen invencibles o que nos hacen dejarlo todo para perecer como hojas secas que navegan los ríos.

¿Cómo no pensar en el origen de lo que somos?, ¿cómo no imaginar el odio, tan humano y tan intrínseco en cada sentir?, porque odiamos de la misma manera en la que alguna vez amamos. A veces, esto se cuela en los genes. Odiamos lo que no conocemos, odiamos porque lo aprendimos, odiamos porque en un momento de quiebre se hacen más fuerte los ideales, odiamos porque se hace necesario demostrar que las ideas se defienden hasta la muerte.

Pero también amamos. Amamos lo que huele a infancia, amamos los senderos recorridos, amamos los colores del primer paisaje habitado, amamos la idea de eternidad, amamos para no olvidar. Y en esa idea tan efímera, inmutable, en “la duda entre las palabras vulgares para decir pasiones innombrables y esconder la vergüenza” está el poema. “Moneda inútil que paga pecados ajenos con falsas intenciones de dar a los hombres la esperanza”, como Mutis describe la poesía.

Busquemos la esperanza, quizás pueril y vacía, quizás completa y arrolladora. Que las letras sean camino para su encuentro. Estimado lector, tal vez parezca inoportuno hablar de sentimientos tan primarios para invitarte a esta lectura, pero ¿acaso estamos exentos de ellos?

No importa cuál lo mueva, lo valioso es que decida en cuál de ellos se siente más humano tras su lectura. Esta obra, presa de nuestra memoria, te espera en la biblioteca pública más cercana en esta ciudad de lectores.

*Manuel Mejía Vallejo le dedica la novela La casa de las dos palmas a Álvaro Mutis y para ello utiliza los dos primeros versos del poema Amén que hace parte del libro Los trabajos perdidos. Para la dedicatoria, que a su vez sirve de epígrafe, Mejía Vallejo modifica el primer verso, que en su versión original dice “Que te acoja la muerte” por un guiño de complicidad y escribe “Que nos acoja la muerte, con todos los sueños intactos”**

**La intacta materia de otros días, por Juan Luis Mejía Arango.

¿Te antojaste de leerlo? Encuentra este libro en tu biblioteca más cercana

Título: La intacta materia de otros días / textos selectos de Manuel Mejía Vallejo & Álvaro Mutis

Autor: Manuel Mejía Vallejo, 1923-1998

Autor Secundario: Álvaro Mutis, 1923-2013

ISBN: 9789587585896

Clasificación Dewey: C863 M516int

¿Quién te invita a leer esta obra?

Olga Lucía Jácome Vargas, comunicadora audiovisual y multimedial de la Universidad de Antioquia, especialista en gerencia social de la Uniminuto. Lectora de Metro, de fila de banco, de siempre y de donde se pueda, convencida de que los libros no solo dan respuestas, sino que también abren caminos y dejan señales. Adora cocinar, bailar y escuchar música. Apasionada cliché por el rock de los noventa. Perdidamente enamorada de su hijo, su mamá y sus perros. Se ha desempeñado como docente, realizadora de televisión y asesora de proyectos de comunicación comunitaria. Actualmente es la comunicadora del Sistema de Bibliotecas Públicas de Medellín.