“En la ciudad de las flores… el punk era una mala hierba”

Esta semana llega desde El Jordán, un recomendado muy musical.


Para muchos, el punk dejó de ser un sonido y se constituyó en un pilar de vida: “Vos sí sos muy punk”, suelen decirse entre sí algunos muchachos de Medellín para aludir a una acción bizarra o a una salida del orden imperante.

Más allá del sonido y de la pinta –en lo que no ahondaré–, su trascendencia como contracultura ha marcado a miles de jóvenes –hoy adultos–  desde finales de los 70 y sobre todo a partir de los 80 en Medellín. En esencia porque encontraron una expresión que les permitió tener un lugar en su ciudad y a su vez, en el mundo.

Aunque hay versiones desde lo experiencial, no hay una fecha exacta acordada sobre la llegada del punk a los barrios de la ciudad y tampoco en el contexto global: unos hablan de los Ramones en Estados Unidos en 1974 y otros de Los Saicos a mediados de los 60 en Perú como los verdaderos creadores de  todo ese visceral discurso de vida.  En fin, las explicaciones son múltiples al igual que los puntos de vista, pero nada de lo anterior es el eje de este texto.

Lo expuesto sirve, eso sí, como ambientación para recomendar un libro esencial que narra el punk desde una zona de la ciudad que ha sido fértil cual sembrado, a las crestas, “los parches”, los conciertos y el sonido: el barrio Castilla.

Mala Hierba. El surgimiento del punk en el barrio Castilla 1985-1995 es el texto de un personaje de alma punkie, Carlos Alberto David Bravo, baterista y uno de los integrantes fundadores del grupo DesadaptadoZ.

En este libro, “Caliche”, como es conocido el autor en la escena musical de Medellín, hace una cartografía de los grupos de punk en Castilla y de su relación con otros barrios, traza un recorrido por el lugar donde habitaban los amigos y las “galladas de rockeros”… Ese mismo lugar que también fue sitiado por la violencia, el narcotráfico y los grupos de limpieza de aquellos días.

Este texto tiene el encanto de contarse desde adentro, es decir, desde los aprendizajes, los recuerdos y las cicatrices de alguien que vivió los pogos, los “parches” con los compañeros de banda y que a su vez, aturdido, soportó las despedidas de amigos punk fallecidos.

Los nombres de bandas como Complot, Los dementes, Pichurrias, Peste y PNE, el retrato de los primeros punks de Castilla y Medellín, una crítica a la película Rodrigo D No Futuro, entre otros, son también temas abordados en este libro que hace parte de la colección del Centro de Documentación Musical El Jordán.

Porque en El Jordán, lugar destinado para construir la memoria sonora de Medellín, caben las historias del punk, el metal, el tango, el jazz, la salsa, la música popular, parrandera y otras sonoridades.

Hay una frase que representa el sentir del autor cuando se refiere a este texto y que resulta estimulante para querer leerlo: “En la ciudad de las flores… el punk era una mala hierba” (Caliche de Desadaptadoz).

Encuentra este libro en tus bibliotecas públicas

Si quieres leer el libro, visita el centro de documentación musical El Jordán, que hace pocas semanas, abrió las puertas a la ciudad y guarda esta joya entre su colección.

Título del libro Mala Hierba. El surgimiento del punk en el barrio Castilla 1985-1995
Autor Carlos Alberto David Bravo.

¿Quién hace este recomendado?

Santiago Arango Naranjo

@santiagocancion

“El fin de la vida es adquirir capacidad para morir alegremente”. Fernando González. #Amoryfamilia #Libros #SoyCaifan #Radio #Periodismo #Lapalabra

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